APRENSIÓN

¿QUÉ VIENE?
SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

Encuestas, encuestas y más encuestas. Todas mostrando números sólidos, halagüeños, inalcanzables. Muestras demoscópicas que, para los punteros, tendrían que significar cierta comodidad frente a la contienda que se avecina.

Cuentan con el sistema, con los recursos, lo que definen constantemente como acciones positivas de gobierno y, según sus levantamientos, la preferencia contundente del elector.

Además, ya subidos en el tren de la suficiencia, la actitud y los hechos concretos parecieran mandar un mensaje de que ni de los aliados ocupan.

Su lideresa nacional no cesa de presumir su 70% de aprobación, base que permite asentar la confianza en el porvenir al que aspiran del carro completo.

Por otro lado, la oposición, salvo excepciones muy contadas, parece estar en un trance de hibernación. Muchos de los posicionamientos, señalamientos y denuncias que intentan hacer crítica del gobierno, han salido más de actores sociales que de la clase política que debería ser la primera en trabajar en este sentido como parte de la vocación natural que significa representar una corriente distinta a la actual. Hay un desvanecimiento notorio, algunas luces, pero pocas considerando el tamaño y trascendencia de la elección que se avecina.

Una circunstancia en la que los conocedores de esto dicen que será un paseo por las nubes. Ningún sobresalto, altas expectativas de triunfo, una transición sencilla, pues será un pase de estafeta entre los del mismo equipo.

Y sin embargo…

Hay una prisa por comenzar a hacer campaña que está empujando a los aspirantes a infringir la ley. Las redes sociales se inundan con apoyos digitales. Las publicaciones de las mentadas demoscopías se abundan con frenesí, seguramente buscando que se fije en la mente de la sociedad que esto ya está ganado. Un día sí y el otro también, los protagonistas que ya se consideran vencedores, se vuelcan a decirlo así, con cierta ironía, pues en sus dichos ya ganaron, pero tienen una imperiosa necesidad de que lo sepamos todos.

Algo no cuadra. Observo más inseguridad que mansedumbre. Noto mucha APRENSIÓN.

 

MICROCUENTO

No hay mucho qué reflexionar al respecto. El animal que vive en mí sigue acechando, rebelde. No dejo de sorprenderme, pero también en el fondo sé que en esa lucha voy perdiendo. Resignación es lo que queda ante el dominio de este bajo instinto. Una vez más, caí, me atraganté de taquitos de suadero.