Sergio Mayer renuncia de forma irrevocable a Morena por “motivos personales”

Ciudad de México.-  El diputado federal plurinominal Sergio Mayer Bretón, actor y exintegrante del grupo Garibaldi, presentó su renuncia irrevocable a la militancia en el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

La carta, fechada el 15 de mayo de 2026, fue dirigida al Comité Ejecutivo Nacional de Morena, a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del partido y al Instituto Nacional Electoral (INE).

En el documento, Mayer argumenta “diversos motivos de carácter personal” y solicita la cancelación inmediata de su registro en el padrón de militantes, así como la eliminación de sus datos personales de cualquier base del partido. La renuncia surte efectos inmediatos.

Contexto de la salida

La decisión del legislador llega tras meses de tensiones internas en Morena, provocadas principalmente por su solicitud de licencia indefinida como diputado para participar en el reality show “La Casa de los Famosos” (Telemundo), a inicios de 2026.

Esa ausencia generó fuertes críticas de sus compañeros de bancada, un procedimiento sancionador por parte de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, y hasta propuestas legislativas internas para limitar este tipo de licencias (conocidas informalmente como “ley anti-Sergio Mayer”).

Aunque Mayer regresó a la Cámara de Diputados tras su eliminación del reality, las fricciones persistieron.

Situación actual

Con su salida de la militancia, Sergio Mayer se convierte en diputado sin partido (independiente). Fuentes cercanas indican que aún no ha definido si permanecerá en la bancada de Morena en San Lázaro o pasará al grupo de diputados independientes.

El coordinador parlamentario, Ricardo Monreal, deberá pronunciarse al respecto. Tras la renuncia, Mayer envió un mensaje de admiración y agradecimiento a la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que ha generado especulaciones sobre su futuro político.

Esta salida representa un nuevo golpe a la unidad interna de Morena en la actual legislatura y pone de manifiesto las tensiones entre la actividad política tradicional y las incursiones de sus militantes en el mundo del entretenimiento.