Feliz Año Nuevo

APUNTES PARA EL FUTURO
Por: Essaú LOPVI

Una tarde antes de que terminara el 2023 me acomedí a preparar la cena.
Vaya tarea a la que me apunté, al final, la lasagna fue un éxito, suficiente y sobró para el recalentado del primer día del 2024.

Para mí – no sé por qué – es una gran señal conectar el año viejo y nuevo con la misma comida. Es una especie de sugestión personal que me hace creer que no me faltará lo esencial todo el año. Deseo lo mismo para todos ustedes estimados lectores.

Pero antes de entrar al punto, quiero expresarles que el año nuevo no me ha puesto melancólico ni sentimental, solo publico un ejercicio que me imagino hacemos millones de personas cada año nuevo.

Mientras preparaba mi primer café del año me sumergí en el momento perfecto para reflexionar sobre la importancia de la tranquilidad personal, de conocernos a nosotros mismos y de saber dónde estamos y a dónde queremos ir. – Aunque para ser sincero, en medio de todo esto que acaban de leer, hubo minutos en que mi mente se inundó del proceso electoral que se viene en este 2024 -, lo siento no pude evitarlo, ahora sí vuelvo al punto.

En este mundo que a menudo nos empuja hacia adelante a un ritmo vertiginoso, es fácil perder de vista la conexión con nosotros mismos. La modernidad nos insta constantemente a perseguir metas externas, de otros y de quienes no nos debería importar, alcanzar el éxito medido por estándares ajenos y a competir en una carrera interminable.

Sin embargo, en medio de este frenesí, la verdadera esencia de la paz personal se pierde en la vorágine de nuestras vidas cotidianas.

Para mí, el 2024 es la oportunidad de volver a lo básico, de sintonizar con nuestro ser interior y de acuñar la tranquilidad en medio del caos. En lugar de dejarnos llevar por las expectativas externas, ¿qué tal si nos tomamos el tiempo necesario para conocernos a nosotros? La verdadera paz comienza cuando aceptamos quiénes somos, con nuestras virtudes y defectos, y nos comprometemos a crecer y aprender a lo largo de nuestra travesía personal.

La tranquilidad de saber dónde estamos y, quizás más importante aún, hacia dónde queremos dirigirnos, se convierte en un faro en medio de las incertidumbres. Establecer metas realistas y alineadas con nuestros valores nos proporciona un mapa interno que guía nuestras acciones y decisiones. Encontrar la paz personal no significa estar exento de desafíos, sino aprender a navegar las aguas turbulentas con gracia y determinación.

En este viaje hacia la paz interior, también es crucial aprender a decir «no». La capacidad de establecer límites saludables nos protege de la sobreexigencia y nos permite priorizar lo que realmente importa. Decidir conscientemente dónde invertimos nuestra energía y tiempo contribuye a la construcción de un espacio interior sereno.

El año nuevo no solo nos brinda la oportunidad de establecer resoluciones, sino de abrazar una filosofía de autenticidad y autoaceptación. En última instancia, si estamos en paz con nosotros mismos podemos convertirnos en un faro de luz que puede iluminar nuestro camino y, a su vez, inspirar a otros a seguir el propio. ¡Feliz Año 2024!