Expone Manuel Méndez retos de la Química actual

La Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima, ubicada en el campus Coquimatlán, ofreció amenísima charla con uno de los mejores profesores de Química del país: José Manuel Méndez Stivalet, quien hizo hincapié en los quehaceres pendientes de la Química orgánica para desarrollar futuros compuestos con los que se pueda obtener mejor gasolina, conocer mejor el cáncer y disminuir el deterioro ambiental.

Ante un pequeño pero repleto auditorio, que dejó sus puertas abiertas para que pudiera escucharse la conferencia desde el pasillo, Méndez Stivalet entusiasmó al estudiantado de licenciatura, ingeniería y de posgrado del plantel que atendió la charla denominada “Érase una vez un pizarrón”.

“Aprendan Química, disfrútenla, porque sólo se vive una vez. Si no saben, piensen. De eso se trata todo esto. Además, están en la Universidad de Colima, una institución formidable, y tienen todo por delante”, les dijo con cariño Manuel Méndez Stivalet a los jóvenes estudiantes de la Química farmacéutica, metalúrgica y de alimentos.

Méndez Stivalet es considerado uno de los mejores profesores de Química del país por la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Química (ANFEQUI) y es Premio Nacional de Química 2005 por su labor en la docencia.

El experto trazó en el pizarrón los compuestos orgánicos pendientes de investigar en el campo de la ciencia. Planteó tres principales situaciones para detonar esos hallazgos y escribió su correspondiente estructura orgánica en un pintarrón. La primera es encontrar un nuevo refrigerante, más amable ambientalmente que el de los refrigeradores antiguos que usan el Freón-11.

El segundo escenario del futuro próximo, así planteado por el profesor José Manuel, “consiste en encontrar una gasolina más eficiente que la que actualmente usan millones de automóviles. La quema de combustibles fósiles, de materia orgánica y la fabricación de cemento, son las actividades que más producen dióxido de carbono (CO2)”.

El CO2 es un gas de efecto invernadero que, ante su rápida concentración en la atmósfera, produce el calentamiento global y causa la acidificación del océano al disolverse en el agua marina (ácido carbónico). Además, habló de encontrar opciones para el metano y el butano.

Explicó que, en teoría, varios compuestos orgánicos todavía no están hechos, como algo que llamó “marcianol”, por lo que encomendó esta misión a los futuros químicos.

De igual modo, destacó que el equilibrio de la presencia de hormonas masculinas y femeninas en hombres y mujeres es fundamental: “La transformación de testosterona en estrona se ha estudiado muchísimo y hay fármacos para evitar que esto suceda, pues se sabe que esto puede producir neoplasias cancerígenas que son estrogénicas”, expuso. “En el caso de los hombres, si tenemos exceso de testosterona y no la transformamos, se pueden presentar problemas como el cáncer en la próstata”, agregó.

El profesor Josefo, como los amigos y colegas químicos lo conocen, terminó la conferencia con el mecanismo de reacción del gas natural que se usa en el bóiler y las estufas: “Los libros de texto de Química orgánica exponen que la reacción del metano ocurre a una velocidad de 10−18 segundos, pero ninguno se ha atrevido a describir el mecanismo del gas natural que, pienso yo, se lograría con Delta-H”, finalizó.
La Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima, ubicada en el campus Coquimatlán, ofreció amenísima charla con uno de los mejores profesores de Química del país: José Manuel Méndez Stivalet, quien hizo hincapié en los quehaceres pendientes de la Química orgánica para desarrollar futuros compuestos con los que se pueda obtener mejor gasolina, conocer mejor el cáncer y disminuir el deterioro ambiental.

Ante un pequeño pero repleto auditorio, que dejó sus puertas abiertas para que pudiera escucharse la conferencia desde el pasillo, Méndez Stivalet entusiasmó al estudiantado de licenciatura, ingeniería y de posgrado del plantel que atendió la charla denominada “Érase una vez un pizarrón”.

“Aprendan Química, disfrútenla, porque sólo se vive una vez. Si no saben, piensen. De eso se trata todo esto. Además, están en la Universidad de Colima, una institución formidable, y tienen todo por delante”, les dijo con cariño Manuel Méndez Stivalet a los jóvenes estudiantes de la Química farmacéutica, metalúrgica y de alimentos.

Méndez Stivalet es considerado uno de los mejores profesores de Química del país por la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Química (ANFEQUI) y es Premio Nacional de Química 2005 por su labor en la docencia.

El experto trazó en el pizarrón los compuestos orgánicos pendientes de investigar en el campo de la ciencia. Planteó tres principales situaciones para detonar esos hallazgos y escribió su correspondiente estructura orgánica en un pintarrón. La primera es encontrar un nuevo refrigerante, más amable ambientalmente que el de los refrigeradores antiguos que usan el Freón-11.

El segundo escenario del futuro próximo, así planteado por el profesor José Manuel, “consiste en encontrar una gasolina más eficiente que la que actualmente usan millones de automóviles. La quema de combustibles fósiles, de materia orgánica y la fabricación de cemento, son las actividades que más producen dióxido de carbono (CO2)”.

El CO2 es un gas de efecto invernadero que, ante su rápida concentración en la atmósfera, produce el calentamiento global y causa la acidificación del océano al disolverse en el agua marina (ácido carbónico). Además, habló de encontrar opciones para el metano y el butano.

Explicó que, en teoría, varios compuestos orgánicos todavía no están hechos, como algo que llamó “marcianol”, por lo que encomendó esta misión a los futuros químicos.

De igual modo, destacó que el equilibrio de la presencia de hormonas masculinas y femeninas en hombres y mujeres es fundamental: “La transformación de testosterona en estrona se ha estudiado muchísimo y hay fármacos para evitar que esto suceda, pues se sabe que esto puede producir neoplasias cancerígenas que son estrogénicas”, expuso. “En el caso de los hombres, si tenemos exceso de testosterona y no la transformamos, se pueden presentar problemas como el cáncer en la próstata”, agregó.

El profesor Josefo, como los amigos y colegas químicos lo conocen, terminó la conferencia con el mecanismo de reacción del gas natural que se usa en el bóiler y las estufas: “Los libros de texto de Química orgánica exponen que la reacción del metano ocurre a una velocidad de 10−18 segundos, pero ninguno se ha atrevido a describir el mecanismo del gas natural que, pienso yo, se lograría con Delta-H”, finalizó. BP