Pronto correremos el riesgo de que traten de sancionarnos por usar en alguna publicación el nombre o las iniciales de Manuel Andrés López Obrador MALO, ya que él y la NO Primera Dama, Beatriz Gutiérrez, han presentado solicitudes para registrar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), sus nombres como Marcas Comerciales.

Se vuelve a enojar el presidente porque los periódicos dan a conocer la cifra de muertos, lo hacen los que tienen diferencias con ellos por politiqueros, dijo, y entonces hay que recurrir a las comparaciones con países europeos, y para justificar las pésimas cifras que reporta nuestro país señaló que en España estuvo mal manejado, tuvieron más defunciones y también en lo económico estuvieron peor, pero como siempre MALO tiene otras cifras o, insisto, no tiene asesores confiables o le gusta mentir, ya que cuando en España se reportan 29 mil 319 personas fallecidas en esa misma fecha aquí ya llevábamos 62 mil 76.

Asimismo, en materia económica, el PIB de España disminuyó un 18.1 por ciento y México el 18.7 por ciento (aunque algunas fuentes señalan que la disminución del PIB Español pudiera llegar a una caída anualizada del -22.1 por ciento), lo anterior, no obstante, que la disminución del PIB Mundial sólo es del seis por ciento, lo que solo implica que México y España son de los peores países, pero tienen algo en común, gobiernos de izquierda con amplia relación con el chavismo.

Comparemos con países similares y entonces estamos peor, ya que Chile tuvo una disminución solo del -14.1 por ciento, o Colombia del -15.7 por ciento.

El porcentaje de disminución del PIB en México, como dicen en términos boxísticos: “está en la lona”, pero más preocupante es la capacidad de recuperación de la economía.

Y mientras esos países esperan recuperaciones en el corto plazo, en México la recuperación será más lenta, ya que la fórmula de crecimiento requiere de un ingrediente que en México cada día es más escaso; me refiero a la confianza del inversionista, factor que día a día el presidente se empeña en atacar.

Es falso que el indicador que utiliza el gobierno federal para impresionar a sus seguidores, como es la cantidad de remesas, sea una muestra de confianza en el país, simplemente es reflejo de que nuestros connacionales mandan más dinero a sus familiares, solo porque ganaron más, no porque sean inversionistas deseosos de hacer negocios en el país.

El nuevo distractor presidencial para que no veamos las pésimas cifras de los tres indicadores, los muertos por la pandemia, los resultados económicos ya analizados y la impresionante cifra de homicidios dolosos, la pretenden ocultar con una estúpida discusión de realizar una Consulta Popular, para que la gente decida sí se quiere o no, enjuiciar a los expresidentes de nuestro país, situación completamente innecesaria, ya que debemos explicarle al señor López Obrador (MALO para no violar la futura Marca Registrada), simplemente basta que tenga pruebas contundentes de que hayan cometido un delito o delitos en específico, de lo contrario la consulta sería no solo ilegal sino además inconstitucional, otra vez tenemos que recomendarle a nuestro presidente que le dé una leída a nuestra Constitución, en especial a su artículo 35.