La intervención Psicooncológica

La intervención Psicooncológica
Por: Marilú Elizabeth Gómez Madrigal

La experiencia de una enfermedad como el cáncer, suele ser  algo sumamente estresante, no sólo para el paciente que recibe la noticia, sino también para la familia y personas con las que tiene un vínculo emocional, impactando en lo físico, emocional, cognitivo, social y espiritual.

Desde la psicooncología, se reconoce que el diagnóstico de cáncer o enfermedad grave implica una crisis que desestructura desde las entrañas la percepción de la vida, la identidad personal y las relaciones interpersonales.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar el contenido del video proporcionado desde un enfoque psicooncológico, identificando las principales reacciones emocionales, cognitivas y relacionales del paciente, así como la relevancia del acompañamiento psicológico en el proceso de afrontamiento.

El diagnóstico de una enfermedad grave representa una ruptura en la continuidad de la vida del paciente, generando una sensación de pérdida de control e incertidumbre frente al futuro. Dependiendo del rol que juega en la familia es el duelo al que se enfrenta, es decir, cuando papá o mamá quienes están acostumbrados a ser autosuficientes e independientes enferman, pasan a ser completamente dependientes del cuidado de otra persona, generando un duelo ya que no sólo pierde la salud, también pierde su independencia, su capacidad económica y en algunos casos hasta el empleo.

Por lo tanto, esta situación puede ser comprendida como una crisis adaptativa, en la que el individuo se enfrenta a la posibilidad de la muerte y a la reconfiguración de su proyecto de vida, por esta razón y muchas otras es por la que necesita ayuda de profesionales de la salud mental que le acompañen no sólo a él, sino también a la familia a poder llevar la enfermedad desde el amor y la unidad.En este sentido, la enfermedad no solo implica un deterioro físico, sino también un cuestionamiento profundo sobre el sentido de la existencia.

Cuando un paciente recibe un diagnóstico oncológico (indpendientemente del estadío en el que se encuentre), se observan diversas respuestas emocionales como miedo, ansiedad, tristeza y enojo, las cuales son reacciones bastante comunes ante una situación de amenaza a la estabilidad y en muchas ocasiones a la vida misma. Muchos de los pacientes presentan la fase de negación como un mecanismo de defensa inicial que permite al paciente procesar gradualmente la información (Kübler-Ross, 1969). Desde la psicooncología, estas emociones no deben ser patologizadas, sino comprendidas como parte del proceso de adaptación y aceptación a la enfermedad.

El paciente desarrolla interpretaciones sobre su enfermedad, las cuales influyen directamente en su bienestar emocional, estas por lo general incluyen pensamientos catastróficos, sentimientos de culpa o, en algunos casos, la construcción de esperanza y una recuperación después del tratamiento.

Uno de los enfoques psicoterapéutico más utilizados dentro de la psicooncología es el cognitivo-conductual, ya que propone identificar y modificar pensamientos disfuncionales para favorecer un afrontamiento más adaptativo. En este sentido, el significado que el paciente atribuye a la enfermedad resulta clave en su proceso de ajuste psicológico. El video también refleja que la enfermedad no afecta únicamente al paciente, sino a todo el sistema familiar.

Las dinámicas familiares pueden modificarse, generando sobreprotección, dificultades en la comunicación o incluso distanciamiento emocional. Muchos de los pacientes relatan como son minimizados por sus familiares llegando al grado de tratarles como personas que no son útiles, que necesitan cuidado las 24 horas del día y robándoles la poca independencia que la enfermedad les deja.

Desde un enfoque sistémico, es fundamental considerar a la familia como parte del proceso terapéutico, promoviendo espacios de diálogo y apoyo emocional, es por ello la importancia de la psicoeducación en todos los miembros que participan directa o indirectamente en el cuidado del paciente. Algo importante que se mencionó en el video es que no sólod debe ser una persona quién esté a cargo del cuidado, sino se deben tener al menos dos o tres integrantes más, esto es por el desgaste emocional y físico que implica dicha tarea.

Uno de los aspectos más relevantes es la confrontación con la finitud, lo cual puede derivar en una crisis espiritual o en una búsqueda profunda de sentido. Autores como Frankl (1984) señalan que incluso en situaciones de sufrimiento es posible encontrar significado, lo que favorece la resiliencia y el afrontamiento. En este contexto, la enfermedad puede convertirse en una oportunidad de transformación personal y revalorización de la vida.

El acompañamiento psicológico especializado resulta fundamental para ayudar al paciente a procesar sus emociones, resignificar su experiencia y mejorar su calidad de vida. La intervención psicooncológica contribuye a reducir síntomas de ansiedad y depresión, así como a favorecer la adherencia al tratamiento médico. El rol del psicooncólogo implica brindar contención emocional, facilitar la expresión del sufrimiento y acompañar al paciente en su proceso de adaptación.