Con un mensaje centrado en la confianza personal, la capacidad de decisión y el acompañamiento entre mujeres, la directora general de Recursos Humanos de la Universidad de Colima, Priscilia Juliana Álvarez Gutiérrez impartió la charla “Tu voz, tus decisiones, tu futuro”, a estudiantes del Bachillerato 7, ubicado en la cabecera municipal de Armería.
La actividad, dirigida a las alumnas del plantel, buscó generar un espacio de reflexión sobre los retos que enfrentan las mujeres jóvenes en distintos ámbitos de su vida, así como fortalecer su seguridad al tomar decisiones sobre su futuro académico, personal y profesional.
Álvarez Gutiérrez destacó la importancia de que las mujeres hablen de sus experiencias y se escuchen entre sí, pues ese diálogo contribuye a abrir camino a nuevas generaciones. “Hablar, escucharnos y acompañarnos es una forma de abrir camino para otras mujeres”.
Señaló que muchas transformaciones sociales han sido posibles gracias a mujeres que se atrevieron a cuestionar lo establecido y a compartir sus vivencias. En ese sentido, explicó que uno de los primeros pasos para enfrentar desigualdades es nombrar aquello que ocurre, pues muchas situaciones se normalizan o se minimizan cuando no se visibilizan.
“Lo que no se nombra no existe, por eso es importante poner sobre la mesa lo que vivimos y reconocerlo”, comentó, al invitar a las jóvenes a identificar experiencias que en ocasiones pasan desapercibidas, pero que forman parte de problemáticas más amplias.
Entre dichas problemáticas, mencionó la minimización de opiniones hechas por mujeres, comentarios negativos sobre la forma de vestir, piropos incómodos o insinuaciones en espacios públicos, situaciones que aún forman parte de la realidad que enfrentan muchas jóvenes.
Asimismo, habló del llamado síndrome del impostor, fenómeno que puede llevar a las personas -especialmente a mujeres jóvenes- a dudar de sus capacidades o sentir que no merecen ciertos logros “Es importante que reconozcan quiénes son y lo que son capaces de hacer. Muchas veces nosotras mismas dudamos de nuestras capacidades, cuando en realidad tenemos todo para salir adelante”.
La funcionaria universitaria recordó que la reflexión en torno a estos temas cobra relevancia en el contexto del 8 de marzo, una fecha que no se concibe como celebración, sino como un momento para reflexionar sobre los avances y desafíos que aún persisten en materia de igualdad. “El 8 de marzo no es un día para regalar flores, sino para reflexionar, dialogar y actuar por la igualdad”, explicó durante su exposición.
En su diálogo con las estudiantes, también abordó algunos de los estereotipos que históricamente han limitado a las mujeres, como la idea de que ciertas carreras son “para hombres” o que las responsabilidades del hogar corresponden únicamente a ellas.
Señaló que, aunque se han logrado avances importantes, todavía existe poca presencia de mujeres en espacios de toma de decisiones, lo que refleja que el camino hacia una igualdad plena aún requiere cambios culturales y sociales.
Ante este panorama, invitó a las jóvenes a confiar en su voz y aprender a poner límites, especialmente cuando enfrentan comentarios o situaciones que las hacen sentir incómodas. “No les dé pena decir ‘no’ o decir ‘me incomoda tu comentario’. A veces nos paralizamos, nos reímos o lo dejamos pasar, pero también hay que aprender a poner límites”, señaló.
Durante la charla también reflexionó sobre la importancia de la interacción humana en un contexto cada vez más dominado por la tecnología, señalando que el diálogo directo permite construir vínculos más sólidos y comprender mejor las emociones y experiencias de los demás. En ese sentido, invitó a las jóvenes a desarrollar una formación integral, que incluya no solo el desarrollo académico, sino también el crecimiento emocional y personal.
Álvarez Gutiérrez subrayó que continuar con los estudios puede abrir oportunidades que, en ocasiones, son limitadas en ciertos contextos locales. Por ello, exhortó a las estudiantes a visualizar su futuro profesional y considerar la educación superior como una herramienta para ampliar sus posibilidades.
Recordó que la Universidad de Colima cuenta con 65 opciones de estudio, además de programas de becas y apoyos que facilitan el acceso a la educación superior para quienes desean continuar su formación. “Primero una carrera, una preparación que les permita desarrollarse integralmente; lo que aprendan no solo les servirá para un trabajo, sino para toda la vida”, señaló.
Finalmente, la funcionaria universitaria destacó la importancia de construir redes de apoyo entre mujeres, espacios donde puedan acompañarse, compartir experiencias y ayudarse mutuamente en los distintos momentos de su vida.
Invitó a las estudiantes a pensar en la mujer que las inspira, en aquellas que han abierto camino antes que ellas, pero también en la posibilidad de convertirse en un apoyo para otras mujeres. “Cada una de ustedes puede ser la red de apoyo de alguien más: una amiga, una compañera o una hermana”, comentó.
Concluyó señalando que cada generación de mujeres tiene la oportunidad de abrir nuevos caminos para quienes vienen detrás, por lo que alentó a las jóvenes a apoyarse entre sí, reconocer sus capacidades y construir juntas un futuro con más oportunidades y mayor igualdad.



















