COLIMA.- La mañana de este martes 17 de febrero, las inmediaciones del complejo de atención integral a grupos vulnerables del DIF Estatal en Colima se convirtieron en el escenario de una protesta marcada por el arte y la indignación. Un nutrido grupo de adultos mayores, alumnos del taller de artes plásticas del Centro de Convivencia de la Tercera Edad, se manifestó para exigir justicia laboral y un incremento salarial para su maestra, Karla Shayira Comparan Carrillo, quien ha dedicado casi tres décadas a la enseñanza sin que su remuneración refleje su experiencia o el costo de vida actual.
La cobertura de esta protesta por parte de AFmedios documentó el profundo sentir de los alumnos, quienes portaban sus cuadros como prueba del valor de la labor docente.
La maestra Comparan Carrillo, con 27 años de servicio, denunció que su salario se ha mantenido estancado durante años, una situación que califica como insostenible.
A pesar de que su contrato estipula un horario de 9:00 a 11:30 horas de martes a viernes, la docente extiende sus jornadas hasta las 14:00 horas para atender a los 45 alumnos inscritos y a una creciente lista de espera. Según los testimonios recabados, la directora del instituto, Diana Zepeda, ha ofrecido promesas de mejora que no se han materializado en tres años de gestiones.
«Toda el mundo se mueve afuera, todo está más caro y nosotros seguimos igual; mis alumnos están haciendo su protesta también porque ellos han visto la manera en que yo me estoy viendo ignorada por nuestras autoridades. El salario ya es insostenible, y aunque he platicado con la directora, han sido puras promesas falsas: dice que sí, pero no hay nada», expresó Comparan Carrillo.

Durante la manifestación, los alumnos exhibieron obras de gran calidad técnica en óleo, acrílico y texturas, resaltando que el taller no es solo un espacio de aprendizaje técnico, sino un pilar fundamental para su salud mental y emocional. Los manifestantes señalaron la disparidad salarial dentro del DIF, mencionando que otros docentes con menor carga de alumnos cuentan con plazas de tiempo completo, mientras que Comparan Carrillo percibe ingresos que sus propios estudiantes compararon, con tristeza, por debajo de los de un empleado de mostrador o de servicios domésticos.
«Es increíble que el gobierno exija buenos salarios a los empresarios y la maestra no gane ni lo de una quincena; gana mejor una empleada doméstica que ella, siendo que es una excelente profesionista que ha ganado premios internacionales y su obra está en Palacio de Gobierno. Para nosotros esto es un legado, una forma de trascender en nuestra familia y nuestra salud emocional».

La protesta concluyó con un llamado urgente a las autoridades estatales para que cese la indiferencia institucional. Los adultos mayores, algunos de los cuales han asistido al taller por más de 20 años —incluyendo casos de alumnos de hasta 99 años de edad—, aseguraron que no detendrán sus movilizaciones hasta obtener una resolución favorable. Para ellos, defender el sueldo de su maestra es defender un espacio que les ha devuelto la vitalidad y un propósito de vida a través del arte.

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