Nuevo pulso de lava por sur del Volcán de Colima; se mantiene la alerta: Raúl Arámbula

Colima.- Un nuevo pulso de lava avanza sobre el flanco sur del volcán de Colima y comienza a sobreponerse al que surgió el 30 de septiembre pasado.

“Un pulso es nueva salida de lava y como está saliendo genera mucha incandescencia”.

Raúl Arámbula Mendoza, investigador del Centro Universitario de Estudios e Investigaciones de Vulcanología de la Universidad de Colima, informó que este nuevo pulso surgió la noche del 5 de octubre y lleva un avance aproximado de 200 metros sobre el anterior flujo de lava que alcanzó cerca de 2 kilómetros.

La actividad del volcán no se ha detenido desde el pasado 30 de septiembre, pero la intensidad, afirma, es la quinta parte de la generada ese día, en que se ordenó la evacuación de las poblaciones de La Becerrera y La Yerbabuena, en Comala.

Sin embargo, este 5 y 6 de octubre han incrementado el número de derrumbes, registrándose entre ocho y diez eventos cada 15 minutos. La alerta por el posible incremento de la actividad volcánica, se mantiene

“Mientras siga saliendo la lava, esta puede acelerarse y generar un gran colapso del domo de lava, es por esa razón que se mantienen los camiones en las comunidades para sacar a la gente”.

Volcán vive una etapa efusiva

El proceso actual del volcán de Colima, explica, es una etapa efusiva, significa que hay emanación de lava y las explosiones, en caso de haberlas, son menores; suficientes para abrir grietas en el domo que permitan la salida de material viscoso que avanza lentamente a una temperatura de entre 400 y 600 grados centígrados.

El proceso que se espera después es que el volcán deje de emitir lava, el material se enfríe, forme un sello en el domo, se acumule gas y comience la etapa explosiva, pero para ello podrían pasar días, semanas o meses.

“Podría haber explosiones moderadas con columnas de 2 hasta 6 kilómetros con respecto al nivel del cráter, balísticos que caigan en el edificio volcánico y probablemente flujos piroclásticos que son nubes de ceniza y rocas que bajan por las barrancas”.

No debería haber población 15 kilómetros a la redonda

En un escenario ideal no debería haber poblaciones en un radio de 15 kilómetros alrededor del cráter, sin embargo las hay, y están a 9 y 12 kilómetros aproximadamente: La Yerbabuena y la Becerrera.

Y esto no debería ocurrir porque en la historia del considerado joven Volcán de Colima, en anteriores eventos, el flujo piroclástico ha alcanzado entre los 12 y 15 kilómetros, territorio en el que actualmente también se ubica la población de Juan Barragán, en Jalisco.

“El volcán tiene ciclos eruptivos de 100 o 120 años más o menos, es casi seguro que tendrá una erupción similar a la de 1913 porque las ha tenido muchas veces, la pregunta es cuándo. Entonces ese cuándo representa que ya llevamos más 100 años de la última erupción, cada día nos acercamos más a ese escenario”.

En esa fecha, se estima que también hubo erupciones grandes con duración de varias horas y columnas eruptivas superiores a los 10 kilómetros.

“Es difícil para ellos estar alejados de sus fuentes de trabajo, por eso se les permite bajo ciertas condiciones y los camiones están ahí listos para trasladarlos”.

Seguirán los flujos de lava

Se prevé que el volcán más activo de México y uno de los más activos de América continúe emitiendo flujos de lava, ¿Por cuánto tiempo? Es difícil determinarlo- señala el investigador.

En tanto, la zona de exclusión se mantiene en 8 kilómetros con respecto del cráter y de 10 de la barranca de Montegrande. A la par, los cuerpos de protección civil se mantienen en alerta ante la posibilidad de evacuar nuevamente a las poblaciones cercanas.

“Pueden seguir estos flujos de lava, no sabemos por cuánto tiempo, nos preocupa que se pueda acelerar más, el monitoreo es el que dirá cómo se comporta el volcán”.

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