CDMX.- A través de un comunicado, el Grupo Interinstitucional informó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se inició una investigación exhaustiva para esclarecer el origen del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México. Como parte de estas acciones, fueron separados de sus funciones tres servidores públicos que podrían estar vinculados con los hechos, en un esfuerzo por garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la protección ambiental.
Los funcionarios removidos ocupaban los cargos de subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; coordinador de Control Marino; y líder de Derrames y Residuos. La decisión se tomó de manera preventiva mientras avanzan las indagatorias correspondientes para deslindar responsabilidades.
En el comunicado, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, detalló que desde el primer momento en que se tuvo conocimiento del derrame se activó una respuesta coordinada, técnica y con base científica. Para ello, se integraron cuatro grupos de trabajo: Operativo, Científico, Ambiental y de Atención Social, los cuales han permitido atender la contingencia de manera integral.
Explicó que estas acciones han contribuido a contener la propagación del hidrocarburo, mantener playas limpias, garantizar apoyo a la población civil y definir estrategias ambientales sustentadas en criterios técnicos. Como parte del despliegue operativo, se movilizó una fuerza de 3 mil 365 elementos, con apoyo de 25 buques y embarcaciones, 48 vehículos, nueve aeronaves, así como drones aéreos y submarinos.
Asimismo, se instalaron 5 mil 100 metros de barreras de contención y se mantienen recorridos permanentes en la Sonda de Campeche y a lo largo del litoral del Golfo de México, lo que ha permitido una vigilancia constante y una cobertura integral de la zona afectada.
El informe detalla que, hasta el momento, se han atendido 48 playas, recorriendo aproximadamente 630 kilómetros de costa, donde se han recolectado cerca de 915 toneladas de residuos compuestos por hidrocarburo mezclado con arena, palizada y sargazo. Estos materiales están siendo tratados por Petróleos Mexicanos mediante procesos especializados como la desorción térmica, que permite eliminar entre el 95 y el 98 por ciento de contaminantes.

En materia ambiental, la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles García, indicó que se han realizado más de mil 021 recorridos en 173 localidades de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con especial atención en ecosistemas sensibles como manglares, lagunas costeras, arrecifes y Áreas Naturales Protegidas. Algunos de estos trabajos se han llevado a cabo en coordinación con comunidades y organizaciones civiles.
Agregó que también se han efectuado muestreos en playas, sedimentos, pastos marinos y arrecifes coralinos para evaluar los impactos del derrame y orientar las acciones de restauración. Hasta ahora, no se ha registrado mortandad masiva de especies, pese a que en el Golfo de México habitan más de 11 mil especies de flora y fauna.
En el ámbito social, la secretaria de Energía, Luz Elena González, informó que se ha brindado atención directa a las comunidades afectadas, particularmente al sector pesquero. A través de programas de apoyo, se destinarán 30 millones de pesos para cooperativas en Veracruz, además de la entrega de apoyos económicos a pescadores mediante el programa Bienpesca, así como servicios médicos, suministro de combustibles y fortalecimiento de proyectos productivos.
También se destacó que durante el periodo vacacional de Semana Santa las playas se mantuvieron en condiciones adecuadas para su uso, sin afectaciones relevantes en la actividad turística, alcanzando una ocupación hotelera cercana al 80 por ciento.

En cuanto al origen del derrame, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, explicó que un grupo científico interinstitucional analizó más de 70 imágenes satelitales, sobrevuelos y modelos de deriva, concluyendo que el evento pudo haberse originado en febrero en la zona Abkatun-Cantarell, desde donde el hidrocarburo se dispersó por la dinámica marina.
Por su parte, Petróleos Mexicanos informó que detectó diversas irregularidades operativas, entre ellas la falta de reporte sobre la reparación de un oleoducto, la existencia de una fuga previamente negada, el ocultamiento de agua contaminada recuperada y la demora en el cierre de válvulas para contener el derrame. Además, se identificaron inconsistencias entre los reportes oficiales y el despliegue de recursos para atender la contingencia.
Ante estos hallazgos, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, con el fin de que se realicen las investigaciones correspondientes y se determinen responsabilidades.
De manera paralela, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) también ha llevado a cabo inspecciones en conjunto con Pemex, reforzando las acciones de supervisión en la zona.
Finalmente, se anunció la creación del Observatorio Permanente del Golfo de México, el cual estará integrado por instituciones gubernamentales y la comunidad científica, con el objetivo de fortalecer el monitoreo ambiental, generar alertas tempranas y mejorar la respuesta ante futuras contingencias.
El Grupo Interinstitucional reiteró que las acciones continuarán hasta garantizar la recuperación total del entorno costero y marino, así como la atención a las comunidades afectadas, manteniendo en todo momento la coordinación entre autoridades y la comunicación con la ciudadanía.


















