CANACINTRA

¿QUÉ VIENE?
SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

Ya lo he platicado, tengo más de 22 años de ser afiliado a esta cámara. He sido desde socio, vocal en una mesa directiva, vicepresidente en la delegación estatal, presidente de la misma y hoy, en la mesa directiva nacional, vicepresidente regional.

He vivido cambios, elecciones estatales, nacionales y la gran responsabilidad de ser un interlocutor efectivo entre los empresarios y los diferentes órdenes de gobierno, instituciones académicas y otros organismos empresariales.

En esta última encomienda a nivel nacional, una de las participaciones de mayor responsabilidad es la de tener un asiento en la Comisión de Organización y Presupuesto.

Ahí revisamos y comentamos los estados financieros que se presentarán ante el consejo para su aprobación por este órgano máximo de nuestra institución y la opinión de este organismo es precisamente estudiar y revisar las cuentas que la tesorería nacional presenta. Todos los integrantes somos afiliados de la cámara y tenemos alguna posición en la mesa directiva nacional. Todos empresarios y con diferentes niveles de experiencia y formación.

Después de escuchar al todavía presidente José Antonio Centeno Reyes decir en una entrevista que él sabía de malos manejos en administraciones anteriores y que los podía poner en la mesa, pues es algo que nunca, ni él ni el tesorero, mostraron, ni a esta comisión ni al consejo, a pesar de que en múltiples ocasiones se solicitaron informes y auditorías que nunca se realizaron.

Me molesta que siga con un chisme así y que a quienes hicimos el trabajo de revisión, cuestionamiento y análisis al interior de la cámara, nos falte al respeto de ese modo, pues podría parecer que nos hicimos cómplices con los anteriores o con él mismo.
Categóricamente lo digo, no fue así.

Por el contrario, ante la negativa de presentar esas supuestas evidencias, no acceder a la ejecución de auditorías que clarificaran esos dichos y ante el no reiterado de José Antonio Centeno Reyes presidente y Jesús Granados Campos tesorero, de clarificar las cuentas de gastos de presidencia, pago de honorarios y gastos no deducibles, en las dos últimas ocasiones que se trabajó en la información de tesorería, tanto la comisión mencionada, como el consejo directivo, no se le aprobaron las cuentas, la impresión que dejaron fue de, al menos, opacidad en su ejercicio y en sus dichos difamatorios.

Lo anterior nadie me lo contó, yo lo viví desde las entrañas de la cámara y fue muy decepcionante.

Creo que una altísima responsabilidad que le queda a quien a partir del primero de marzo de este año tome el rumbo de nuestra institución es que ahora sí se haba un trabajo de deslinde de actos y responsabilidades a quién le corresponda.