COLIMA.- La entrada parecía sacada de una premiere de Hollywood: alfombra roja, fotografías, invitados con sus mejores atuendos y una ceremonia de premiación al estilo de los Oscar. Sin embargo, detrás del glamour había tres semanas de trabajo, planeación y esfuerzo de nueve estudiantes de Gastronomía que convirtieron su cierre de materia en una experiencia cercana al mundo laboral.
El evento fue organizado por alumnos de la escuela Casserole como parte de la materia de Eventos, impartida por el chef y docente Eliseo de la Cruz. Para los jóvenes, esta actividad representó la culminación de una asignatura y uno de los últimos pasos antes de concluir su licenciatura, cuya duración es de tres años.
“Ellos estuvieron planeando, organizando, consiguiendo patrocinadores, produciendo alimentos y bebidas. Todo eso se vio reflejado esta noche”, explicó el chef.
La temática elegida fue Hollywood y cada detalle estuvo diseñado para trasladar a los asistentes a una noche de cine. Desde el ingreso por la alfombra roja y la sesión fotográfica hasta la decoración y el programa de actividades, los estudiantes cuidaron cada elemento para ofrecer una experiencia completa.
Como parte de la celebración, se realizó una premiación en la que fueron reconocidos los invitados mejor vestidos, quienes más sonrieron, los más fotogénicos y otras categorías pensadas para involucrar a los aproximadamente 50 comensales que acudieron al evento.
Un menú digno de una noche de estreno
La propuesta gastronómica también estuvo inspirada en la temática cinematográfica.
La velada comenzó con un canapé de masa crujiente relleno de atún, acompañado de una mimosa sin alcohol. Como primer tiempo se sirvió una crema de elote con crotones.
El plato fuerte consistió en cerdo con costra de ajonjolí, salsa de vino tinto, puré de papa y coliflor, acompañado por una bebida de frutos rojos con té de manzanilla.
Para cerrar la noche, los estudiantes elaboraron una mousse de coco con gel de arándanos y crumble de cacao.
Más allá de la preparación de los alimentos, cada integrante tuvo una responsabilidad específica. Los nueve alumnos —seis mujeres y tres hombres— se encargaron de la renta del local, decoración, mobiliario, mantelería, loza, búsqueda de patrocinadores, elaboración del menú, servicio, logística y conducción del evento.
Incluso, dos de los estudiantes asumieron el papel de maestros de ceremonia, demostrando que el ejercicio también exigía desenvolvimiento frente al público.
Una experiencia cercana a la vida profesional
El chef Eliseo de la Cruz destacó que la organización de banquetes es una de las ramas más apasionantes de la gastronomía y que este tipo de prácticas permite a los alumnos conocer los retos, beneficios y dificultades que enfrentarán al incorporarse al mundo laboral.
Aunque al inicio del proyecto tuvieron algunas dificultades para definir la idea, una vez que encontraron el concepto que querían transmitir, el grupo logró desenvolverse con seguridad.
“Superaron todas las expectativas. Una vez que tuvieron clara la idea, se fueron desarrollando muy bien y el resultado quedó plasmado aquí”, señaló.
Además del aprendizaje culinario, los jóvenes tuvieron que aplicar conocimientos de administración, organización, distribución de tareas, atención al cliente y manejo de recursos.
Para muchos padres de familia, la noche también fue motivo de orgullo. Varios acudieron para respaldar a sus hijos y observar de cerca los avances logrados durante su formación profesional.
Gastronomía con causa
El evento también tuvo un propósito solidario. Parte de lo recaudado mediante la venta de boletos fue destinada al Refugio D’Coty A.C., asociación de Colima dedicada al rescate, cuidado y adopción de perros y gatos.
Otra parte de los ingresos permitió a los estudiantes recuperar los gastos realizados para la organización de la velada.
De esta manera, la experiencia no solo combinó gastronomía, espectáculo y formación académica, sino también responsabilidad social.
Entre luces, aplausos, platos cuidadosamente preparados y sonrisas familiares, los nueve futuros licenciados demostraron que están listos para salir de las aulas y enfrentarse a los retos de una profesión en la que la creatividad, la disciplina y el trabajo en equipo son tan importantes como el sabor.
Derechos Reservados AF

































