Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no existe ningún riesgo para su gobierno tras la entrega a autoridades de Estados Unidos de los exsecretarios de Seguridad Pública y de Finanzas de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Alfonso Díaz Vega, señalados por el Departamento de Justicia estadounidense por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia, la mandataria afirmó que ambos exfuncionarios decidieron entregarse por voluntad propia y rechazó que el caso represente una amenaza política para la administración federal.
“No ningún riesgo. Ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse”, declaró Sheinbaum al ser cuestionada sobre las posibles repercusiones de las investigaciones que enfrentan en Estados Unidos.
La presidenta aprovechó para defender la estrategia de seguridad de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación y acusó a periodistas, analistas y sectores de oposición de impulsar una “campaña” para señalar presuntos vínculos entre Morena y organizaciones criminales.
Según Sheinbaum, desde 2018 México cambió de modelo político y económico con la llegada del expresidente Andrés Manuel López Obrador, dejando atrás gobiernos que —afirmó— respondían a intereses económicos nacionales y extranjeros.
“¿Quiénes son los que ahora escriben de manera muy mentirosa que hay narcogobierno o narcopartido? Las plumas del viejo régimen”, expresó.
En su mensaje, criticó a comunicadores y comentaristas políticos a quienes acusó de haber respaldado gobiernos anteriores y de no cuestionar a administraciones pasadas, particularmente durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón y al exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, actualmente preso en Estados Unidos.
Sheinbaum también rechazó versiones que afirman que durante el gobierno de López Obrador no hubo detenciones de líderes criminales. Indicó que, de acuerdo con información proporcionada por el secretario de la Defensa Nacional, en el sexenio pasado fueron detenidos 39 líderes relevantes de grupos delictivos y un total de 666 objetivos prioritarios.
Añadió que en el actual gobierno suman ya 672 detenidos y 56 objetivos considerados “muy relevantes”, además de cerca de 50 mil personas arrestadas en el último año y medio.
“¿De dónde viene toda esta campaña?”, cuestionó la mandataria federal al insistir en que existe una narrativa impulsada por sectores opositores para desacreditar a su administración.
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