OTRO ABUSO DEL PODER FEDERAL EN COLIMA

OTRO ABUSO DEL PODER FEDERAL EN COLIMA
Por: Noé GUERRA PIMENTEL

Del expediente de Gobernador de Colima, Gerardo Hurtado -Suárez-, 1924. Fotomecánico. Acervo Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM); encontré esta publicación titulada: “Continúa proceso judicial a diputados infidentes en Colima”. Misma que en su contenido (cito textual entrecomillado, con paréntesis, notas y entre guiones míos), dice:

“17 de marzo de 1926, un grupo de diputados afines al ex gobernador de Colima, Gerardo Hurtado, intentaron establecer una legislatura alterna para destituir al gobernador -designado por el presidente Plutarco Elías Calles- Francisco Solórzano Bejar, por el presunto delito de romper el orden constitucional. Para los diarios de la época, los hurtadistas -de Hurtado- se opusieron a perder sus privilegios en la nueva administración. Gracias al apoyo del presidente Plutarco Elías Calles y a las fuerzas federales, se detuvo el intento de destitución”.

Nota 1: El gobernador electo fue el respetable, prestigiado y muy honorable médico Gerardo Hurtado Suárez. Quien resultaba defenestrado por no aceptar la aplicación de las políticas anticlericales implementadas por Calles, lo que deviene en la violación de la soberanía estatal, desconociendo al gobernador constitucional y, luego con una serie de abusos que, como actos legales narra la prensa de la época, como expone el contenido del mismo legajo.

El expediente continúa: “El 21 de marzo de 1926, El Informador (diario de Guadalajara, Jal.) dio seguimiento al caso, dando a conocer que continuaban las detenciones:

El Juzgado mayor de lo Criminal, a cargo del licenciado Pedro Sanabria, quien está conociendo el proceso instruido contra los diputados hurtadistas aprehendidos -como criminales, por defender la soberanía estatal- la tarde del miércoles último, ha llevado a cabo importantes diligencias. Ayer mismo dictó auto de formal prisión para todos y cada uno de los detenidos a quienes, en vista de las responsabilidades que les recaen, se hacen acreedores a penas que el Código respectivo señala de 4 a 10 años de prisión o en su defecto para salir bajo fianza, depositarán en la Dirección General de Rentas del estado cuatro mil pesos en efectivo, cada uno.

El archivo recogido a los diputados hurtadistas está siendo objeto, igualmente, de un cuidadoso estudio. En el libro de actas de la pretendida Cámara -Poder legislativo de Colima, legalmente constituido-, al hacer el nombramiento para gobernador del estado, se dejó en blanco un espacio que debería llevar el nombre de la persona que tendría que ocupar el puesto -alguien que, en apego a sus atribuciones, debieron haber electo los legisladores locales-, expidiendo un nombramiento de gobernador al portador.

Entre la misma documentación, se encontraban los siguientes nombramientos: secretario general de Gobierno del Estado, licenciado Ignacio Padilla; oficial primero de la Secretaría de Gobierno, Rodolfo G. Sautana (sic) -Santana-; presidente municipal de Colima, señor Fidel Gómez; comandante de Policía, Enrique Vizcarra, director general de Rentas, señor Vicente Portillo y Tesorero municipal, señor Agustín González.

Debidamente asegurados, en el tren de Manzanillo fueron traídos a esta ciudad e internados en la cárcel pública, J. Félix Ceballos y Teófilo Aguirre, que fueron aprehendidos por las autoridades de Cuyutlán en los momentos en que se dedicaban a hacer propaganda sediciosa contra el Gobierno del Estado -fue contra la violación de la soberanía estatal-.”

Conclusión del INEHRM al anterior texto: “El conflicto político en Colima llevaba un año desarrollándose. Al grupo del exgobernador Hurtado se le vinculó con el general Obregón* y conservadores que se opusieron a las políticas anticlericales de Calles -fueron de Obregón-. Tras el incidente, el gobernador Solórzano Béjar desató feroz persecución contra sus enemigos políticos y contra el clero, lo que hizo que, muchos de ellos, abrazaran la causa cristera armada a mediados de 1926”.

Nota 2: *Apreciación errónea, la primera. En ese tiempo, Calles operaba obediente y sometido al mando del entonces poderoso expresidente Alvaro Obregón Salido, asesinado en 1928.