Revistas culturales como memoria pública
Por: Salvador Alejandro Ochoa López*
Todo medio de comunicación permite además de informar, generar interés mediante diversos temas encontrados en los fragmentos audiovisuales de una noticia (un reel por ejemplo), o bien, en las páginas impresas como digitales de libros, volantes, carteles, anuncios, periódicos o revistas.
Este último recurso me evoca aludir a mi infancia, cuando mis padres me compraron por vez primera a la edad de 8 años, el magazine “Año Cero”. Jamás he de olvidar en su portada un encabezado titulado “OLEADA DE OVNIS EN EUROPA”, había una imagen de un avión cubriendo el centro de su fachada gráfica; mi padre ya me había inculcado su gusto por esta temática y le di seguimiento a su herencia desde mi lente curioso, detonando mi motivación por seguir leyendo acerca de los misterios extraterrestres en posteriores ediciones, sin embargo, la lectura configuró un abanico de posibilidades hacia otros tópicos. Allí nació mi hábito lector, gracias a una revista.
Sostengo con firmeza mi perspectiva sobre la necesidad de seguir produciendo (pese a la digitalización de contenidos totalmente masiva, necesaria y en muchas ocasiones desmedida) este tipo de recursos literarios impresos, porque permiten abarcar un conjunto de sectores sociales por edades desde su directriz periodística – comunicacional para satisfacer a casi todo público, sobre todo por un factor esencial versátil: la conjugación editorial de los gráficos, los cuales son componentes sinérgicos con el texto. Dicha combinación, mezclando imágenes visualmente muy atractivas, juego de colores, líneas, uso de texturas, distribución de elementos, alineación, simetría, dimensiones, además de tipografías en sus diferentes tamaños, condensadas en compaginaciones creativas, cualquier revista con estas características engancha en pocos segundos, a potenciales lectoras y lectores.
Haciendo alusión a tierras germánicas, la primera revista cultural (con temáticas a debate, reflexivas y analíticas) –de acuerdo con la indagación de la diseñadora gráfica de nacionalidad argentina Johanna Vicente (2017)– se llamaba Erbauliche Monaths-Unterredungen o Discusiones Mensuales Edificantes, materia de literatura nacida en el Sacro Imperio Germánico (hoy Alemania) por el autor Johann Rist, circulando de 1663 a 1668 en Hamburgo. Aunque, agregando a la solidez de esta investigación en su blog (Cátedra Cosgaya) la D.G. Johanna alude a mencionar la revista francesa Le Mercure Galant (El Mercurio Valiente) por el autor Jean Donneau de Visé, ejemplificando a un magazine “más en forma”, recorriendo un tramo cronológico de 49 años, de 1672 a 1724.
Lectoras, lectores, es importante miremos el común denominador de ambas impresiones, la columna rectora de la crítica/reflexión – tiempo de publicación (tanto en Alemania y Francia, en los siglos XVII y XVIII, se aborda temática social, literaria o artística y cada cuánto se publica con relación a un trimestre o mensualidad) como ejes naturales de cualquier revista que desee convertirse en una expresión de crítica cultural. Sí, todo magazín cultural debe tener un ADN intelectual (ciencias sociales, ciencias exactas) además de sensible y promotor de las bellas artes (arquitectura, pintura, escultura, música, literatura, danza y cine). En esas fibras “musculares” cuales otorgan movimiento o visibilidad a los contenidos, se encuentran inmersas de forma obligatoria las nociones del sustento gráfico ceñidas a las condiciones artísticas de las colaboraciones, es decir, la maquetación, el diseño y la edición son directrices indispensables en estas revistas.
Aclaro, no todos los magacines mantienen estricta la norma gráfica en la búsqueda de su atractivo visual, en muchas de sus páginas hay una distribución elegante pero sin la saturación de imágenes semejante a una divulgación, sin embargo, en su portada como en su segmentación editorial (la cantidad de colaboraciones de autores, la extensión, el sentido científico) sí demuestran ser ricas en fotografías, estadísticas, tablas, o rigor académico. En Colima se encuentran para su disfrute las siguientes:
UNIVERSIDAD DE COLIMA
- Interpretextos: publicación semestral de la Facultad de Letras y Comunicación, con temáticas literarias, de análisis social – comunicativo, reseñas.
- Avances en Investigación Agropecuaria: publicaciones en el área agrícola, pecuaria, forestal, acuícola y pesquera.
- Revista GénEroos Ucol: investigación y divulgación sobre los estudios de género de la Universidad de Colima.
- Estudios sobre las Culturas Contemporáneas: revista académica de la Universidad de Colima, especializada en estudios culturales, comunicación, sociedad y procesos contemporáneos.
- PORTES: revista mexicana de estudios sobre la Cuenca del Pacífico.
- DE JURE: investigación jurídica.
- China Global Review: China, economía, política global, ciencias sociales.
- COMMERCIUM PLUS: comercio exterior, aduanas, economía-administración.
- PANAMACANI: divulgación de ciencias farmacéuticas.
ORGANISMOS PÚBLICOS E INSTITUCIONALES
- Colima en el tiempo: revista del Centro INAH Colima, dedicada a divulgación histórica, arqueológica y antropológica del Estado.
- Tlalchichi: revista digital de la Subsecretaría de Cultura del Gobierno del Estado; publica cartelera cultural, convocatorias y reportajes culturales.
ASOCIACIONES
- Histórica: revista de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos; orientada a historia regional, memoria e investigación local (a la fecha, la edito y diseño).
- La Luciérnaga: revista de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores, con perfil literario, cultural y de opinión (misma la diseñé y edité desde junio de 2023 a enero de 2026).
Al mirar en retrospectiva, queda claro que la chispa de la curiosidad intelectual se enciende a través del magnetismo visual en los recursos académicos. Aquella portada que me hipnotizó en mi infancia (Año Cero) detonó el hábito lector (hubo una epifanía lectora) de por vida, demostrando un ejemplo de lo que un magacín cultural bien diseñado puede lograr en la mente de las personas. Las publicaciones culturales de Colima, estoy de acuerdo sean digitales, pero no debemos descuidar las impresiones, deben proponer innovaciones tanto en las de vocación científica como las orientadas a la literatura, las artes, la historia o la cultura además de las ciencias, buscando un mismo objetivo: tender puentes entre el conocimiento especializado y la sensibilidad social.
Bibliografía
- Vicente, J. (2017). La primera revista del mundo. TipoBlog. Cátedra Cosgaya. https://catedracosgaya.com.ar/tipoblog/2017/la-primera-revista-del-mundo/
- Universidad de Colima. (2026). Portal de Revistas Académicas. https://revistasacademicas.ucol.mx/
Salvador Alejandro Ochoa López.*
- Editor y diseñador de la revista “HISTÓRICA” de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos (2025 – 2027).
- Miembro de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores (ex editor y diseñador de la revista “LA LUCIÉRNAGA” 2023 – 2026)
- Empleado sindicalizado (S.T.S.G.E) de Gobierno del Estado de Colima laborando en la Subsecretaría de Cultura.
















