Ciudad de México.- Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y una de las figuras más representativas de la izquierda mexicana, falleció este miércoles 28 de octubre.

Hasta el momento de la publicación de los primeros reportes, no se habían dado a conocer las causas de su muerte.

Hijo del expresidente de México Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, Cuauhtémoc Cárdenas construyó una trayectoria política que contribuyó a transformar el sistema de partidos y ampliar la competencia electoral en México.

Su participación en la Corriente Democrática del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en 1987, representó una ruptura con la estructura política tradicional y sentó las bases para la formación de una nueva fuerza de izquierda.

La elección de 1988 marcó un antes y un después

Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cárdenas estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Su actividad política comenzó en la década de 1960 y posteriormente se incorporó al PRI, partido por el que llegó al Senado de la República y fue gobernador de Michoacán entre 1980 y 1986.

En 1987 encabezó, junto con otros políticos priistas, la Corriente Democrática, movimiento que cuestionó los mecanismos de selección de candidaturas y exigió una mayor apertura dentro del partido.

Un año después fue postulado como candidato presidencial por el Frente Democrático Nacional. La contienda electoral de 1988, en la que resultó ganador Carlos Salinas de Gortari, estuvo marcada por controversias y denuncias de irregularidades que dejaron una profunda huella en la vida política nacional.

La movilización ciudadana que acompañó aquella candidatura se convirtió en uno de los antecedentes fundamentales de la reorganización de la izquierda mexicana.

Fundador del PRD y tres veces candidato presidencial

Tras la elección de 1988, Cárdenas participó en la creación del Partido de la Revolución Democrática, cuya fundación se formalizó en 1989. Posteriormente encabezó la dirigencia nacional de la organización.

En 1994 contendió nuevamente por la Presidencia de la República, esta vez bajo las siglas del PRD. En esos comicios, el ganador fue Ernesto Zedillo, candidato del PRI.

Su tercera candidatura presidencial llegó en el año 2000. En aquella elección quedó en tercer lugar, mientras que Vicente Fox, postulado por el PAN, obtuvo el triunfo y puso fin a más de siete décadas de gobiernos federales encabezados por el PRI.

Primer jefe de Gobierno electo de la Ciudad de México

Uno de los momentos más importantes de su carrera ocurrió en 1997, cuando ganó la elección para encabezar el Gobierno del Distrito Federal.

Cárdenas se convirtió así en el primer jefe de Gobierno de la capital elegido mediante el voto popular, en una etapa de importantes cambios en la organización política de la Ciudad de México.

Permaneció en el cargo hasta 1999, cuando dejó la administración capitalina para concentrarse en su proyecto presidencial rumbo a las elecciones del año siguiente.

Su llegada al gobierno capitalino fue considerada un avance significativo en la democratización de las instituciones políticas del país.

Se alejó del PRD en 2014

Aunque fue uno de los principales impulsores del PRD, Cárdenas anunció su renuncia irrevocable al partido en noviembre de 2014.

En una carta dirigida a la dirigencia nacional expuso sus diferencias sobre el rumbo de la organización y cuestionó la falta de respuestas a sus planteamientos para recuperar la credibilidad y la presencia política del partido.

Su salida evidenció la crisis interna que enfrentaba la fuerza política que había contribuido a fundar y que durante años representó una de las principales alternativas al PRI y al PAN.

Una figura de referencia en la política mexicana

A lo largo de su trayectoria, Cuauhtémoc Cárdenas recibió reconocimientos por su contribución a la vida democrática nacional. Entre ellos destacó la condecoración Constitución de Apatzingán, otorgada por el Congreso de Michoacán.

En los últimos años mantuvo presencia en el debate público y sostuvo posiciones propias sobre temas como la política energética y el papel de las Fuerzas Armadas, con diferencias respecto de algunas decisiones de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación.

Su figura conservó relevancia como referente histórico de la izquierda, tanto por su trayectoria institucional como por el papel que desempeñó en la apertura del sistema político mexicano.

La trayectoria de Cárdenas quedó estrechamente ligada a uno de los periodos de mayor transformación política del país: la transición de un sistema dominado durante décadas por un solo partido hacia una competencia electoral más plural.

Su legado político está vinculado a la movilización de 1988, la creación del PRD y la apertura democrática que permitió la alternancia en distintos niveles de gobierno.