Jalisco.- La presencia de huracanes intensos, procesos de rápida intensificación y cambios en las trayectorias de los sistemas tropicales marcaron la temporada de ciclones 2026 en el Pacífico oriental, de acuerdo con un análisis de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco.
Entre los fenómenos destacados por la dependencia se encuentran los huracanes Polo, que habría alcanzado la categoría 5; Rachel, categoría 3, y Simón, categoría 4, cuyos comportamientos representaron retos para el monitoreo meteorológico y la evaluación de posibles riesgos para las costas de Jalisco.
Especialistas de la Jefatura de Monitoreo de Fenómenos Perturbadores señalaron que las altas temperaturas de la superficie del océano pudieron favorecer el fortalecimiento de algunos ciclones, al proporcionarles calor y humedad. Asimismo, las condiciones asociadas con El Niño pudieron contribuir a generar un entorno favorable para la actividad ciclónica en la región.
En contraste, sistemas posteriores, como Trudy y Vance, encontraron condiciones menos propicias para intensificarse. Entre los factores que pudieron limitar su desarrollo están el enfriamiento de algunas zonas del océano, la presencia de aire seco y las variaciones en la velocidad y dirección del viento con la altura, conocidas como cizalladura del viento.
El paso de ciclones anteriores también pudo modificar las condiciones de las capas superficiales del mar, reduciendo temporalmente la energía disponible para alimentar nuevas tormentas.
Otro de los aspectos relevantes de la temporada fue la incertidumbre en los pronósticos de trayectoria. Según el análisis, los sistemas de alta presión sobre México pudieron modificar los patrones de viento que guían a los ciclones, favoreciendo desviaciones respecto a las rutas previstas inicialmente y reduciendo la posibilidad de impactos directos en las costas jaliscienses.
El caso de Vance también evidenció que las temperaturas oceánicas favorables no garantizan el fortalecimiento de un ciclón, pues las condiciones atmosféricas pueden dificultar su organización e intensificación.
Protección Civil de Jalisco indicó que el seguimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas permite generar información técnica para evaluar escenarios de riesgo y apoyar la toma de decisiones ante posibles amenazas para la población.
Aunque el calendario oficial contempla aproximadamente un mes más de actividad ciclónica en el Pacífico oriental, la dependencia mantiene la vigilancia meteorológica y oceánica para identificar oportunamente cualquier cambio que pudiera representar un riesgo para las costas del estado.















