CDMX.- Considerado uno de los alimentos tradicionales más representativos de la gastronomía mexicana, el huauzontle continúa ganando reconocimiento por su alto valor nutricional, su versatilidad en la cocina y su importancia histórica como parte de la alimentación de los pueblos originarios.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó que este quelite, cuyo nombre proviene del náhuatl huauhtzontli —que significa «cabello o maleza de bledo»—, fue un cultivo de gran relevancia durante la época prehispánica, al formar parte de la dieta básica junto con el maíz, el frijol y el chile. Incluso, sus semillas eran entregadas como tributo al Imperio mexica.

Además de su arraigo cultural, el huauzontle sobresale por sus propiedades nutricionales. La dependencia federal señaló que es una fuente importante de proteínas, fibra, calcio, hierro, fósforo y vitaminas A, del complejo B, C y E, por lo que su consumo contribuye a una alimentación equilibrada.

Entre sus beneficios para la salud destacan sus compuestos naturales conocidos como saponinas, que ayudan a disminuir los niveles de colesterol, así como su alto contenido de flavonoides, los cuales actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, fortaleciendo el sistema inmunológico y contribuyendo a la prevención de enfermedades crónicas.

En la cocina mexicana, el huauzontle es ampliamente conocido por las tradicionales tortitas capeadas rellenas de queso y bañadas en caldillo de jitomate; sin embargo, también puede prepararse en ensaladas, sopas o incorporarse a distintos guisados, gracias a su versatilidad.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, actualmente la producción nacional de huauzontle se concentra principalmente en Puebla, entidad que aporta el 96 por ciento del total nacional, mientras que Guerrero, Morelos y Tlaxcala generan el cuatro por ciento restante.

La dependencia invitó a las y los consumidores a incorporar este quelite a su alimentación, al destacar que, además de aportar múltiples beneficios para la salud, representa un legado gastronómico e histórico que ha permanecido vivo por generaciones en los mercados tradicionales de México.