An (una pastelería en Tokio), aborda la condición humana y el tiempo: Experta

“An (una pastelería en Tokio) es una película estremecedora de principio a fin porque trata de la condición humana, y en ella se entretejen valores y emociones tan fuertes como los acontecimientos del ser humano; es una historia sobrecogedora que apachurra el alma y que abre una gran puerta a la esperanza”.

Así lo expresó la profesora María Elena Romero Ortiz al comentar esta película con los asistentes al X Ciclo de Cine “Sociedad y cultura en Asia: una mirada desde el cine contemporáneo”, a quienes explicó que esta historia se desarrolla en un pequeño cuartito donde se cocinan los famosos pacholitos japonenes llamados dorayakis, que son unos pasteles dulces rellenos con frijol rojo: “Ahí, en ese espacio, el lento cocimiento de los frijolitos da pie para conocer más sobre el tiempo y para saber que nada debe apresurarse”.

La profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales comentó que en ese pequeño espacio, en el cual incluso la película parecería muy simple, sin una trama, sin altibajos y hasta demasiado plana, los personajes (Sentaro y Tokue) aprenden a escuchar, a mirarse en un ambiente muy de la cultura japonesa, “donde no hay abrazos, besos ni expresión de sentimientos, porque para ellos todo es individual; sin embargo, ahí mismo es donde las miradas y las pocas palabras bastarán para tejer un entrañable lazo de amistad que unirá a los personajes”.

Romero Ortiz resaltó que en esa pastelería, donde se desarrolla la historia, se aprende que “escuchar es un arte, que todos tenemos algo que decir, y decir y escuchar son un binomio en la película; dejar ir, aceptar, cambiar de rumbo, decidir y, a pesar de la muerte, no hay dolor, solamente redención”.

Además, dijo, los cambiantes paisajes que van desde el florecimiento de los cerezos al rojo marrón de los arces, crean un ambiente para que en la película haya espacios para pensar y sentir.

Explicó que de esta manera, “los personajes de la película compartirán momentos cruciales de sus vidas para entender que en la vida todo tiene un porqué, todo pasa por algo, todo ha sido creado para hablar y para ser escuchado”.

Por último, compartió con los asistentes que la directora, Naomi Kawase, alguna vez dijo que “antes de la belleza está la miseria, el dolor; primero debemos descubrir la fealdad del mundo, la belleza siempre viene después, por contraste. La belleza está en la superficie del miedo y de la fealdad, de todas las cosas, por eso no será por la belleza que salvemos al mundo. No sé si en todo caso el cine puede salvar a los hombres, pero espero que el arte lo haga”.

Para finalizar las actividades de esta proyección, la coordinadora del ciclo de cine, Martha Loaiza Becerra, invitó a los asistentes para que no se pierdan la próxima película, que será el miércoles 22 de marzo en punto de las 18:00 horas, y recordó que en la página web http://portal.ucol.mx/cueicp2/ciclo-cine.htm se encuentra toda la información de esta actividad cultural.