Washington / Teherán.- En un giro en la escalada entre Estados Unidos e Irán, el presidente Donald Trump anunció una suspensión temporal de cinco días a los ataques contra infraestructura energética iraní, con el objetivo de abrir una posible vía diplomática.
El mandatario informó que ordenó al Departamento de Defensa posponer “cualquier y todo ataque militar” contra instalaciones energéticas de Irán, tras lo que calificó como conversaciones “positivas y productivas” en los últimos días.
La medida se produce luego de que venciera un ultimátum previo de 48 horas en el que Washington había advertido posibles acciones militares si no se reabría el tránsito en el Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético mundial.
El anuncio generó una reacción inmediata en los mercados internacionales, con una baja en los precios del petróleo y un repunte en los futuros bursátiles, ante la expectativa de una posible desescalada.
Sin embargo, autoridades iraníes negaron que exista un diálogo directo con Estados Unidos y calificaron las declaraciones como “propaganda”, al tiempo que advirtieron que responderán ante cualquier nueva agresión.
El conflicto, que ya suma varias semanas, ha incluido ataques a instalaciones estratégicas y lanzamientos de misiles, elevando la tensión en Oriente Medio y el riesgo de una confrontación regional.
Analistas consideran que esta pausa podría representar una oportunidad diplomática, aunque frágil, debido a la falta de confirmación oficial por parte de Teherán y al tono firme de ambas partes.
Las próximas horas serán clave para determinar si se avanza hacia un acuerdo o si se reanudan las hostilidades en la región.

















