¿Qué sigue?

Bajo el sol
Por: Carlos AGUIRRE

Muchos nos hemos preguntado, ¿Qué sigue? Otras muchas personas más han dicho ¿Se había visto algo así antes?

Una supuesta extrañeza parece generalizar lo que estamos viviendo. Parece extraño, inesperado, lo cierto es que no lo es. Quién se diga extrañado, tal vez estaba dormido cuando aparecieron muchas señales. Señales que se mostraron a plena luz del día.

Señales que incluso fueron dichas en la mañanera, la señal de comunicación más difundida a nivel nacional. Ojo, la más difundida, no quiere decir que es la de más audiencia. Pero se dijo a los cuatro vientos. De día y de noche.

Se dijo que, en este país, las cosas se harían como Obrador determinara, importándole poco lo que sucediera. ¿Recuerdan cuando anunció que las candidaturas a diputaciones federales y senadurías de su partido se decidirían por tómbola? Pues ese día dejó muy en claro que a él no le importaba nada, ni el país y mucho menos su gente, a fin de cuentas, mientras menos educada estuviera, para su movimiento era mejor. ¿Recuerdan?

Ignorantes en el gobierno, lo defendió diciendo que no se necesitaba más que lealtad a él, lo demás no importaba ¿Para qué? ¿Para quién? A él no le interesaba si el gobierno era o no eficiente, él tenía todo resuelto habiendo legado al poder. Bueno, casi. Le faltaban los otros poderes y las instituciones.

Teniendo a la mayoría de los diputados y senadores, avalando sus maquiavélicos planteamientos, ¿Para que necesitaba hacer las cosas bien en beneficio de la gente? No era necesario y sigue sin serlo.

¿Gobernar bien? Ese es un tema neoliberal, hay que aparentar, basta solo repetir un discurso que le guste a la gente y lo demás, es lo de menos. Mientras la gente esté feliz, no importa si en el fondo se le está hundiendo más. Así razonó Obrador.

¡Es un tonto! Muchos pensaron y lo dijeron. Es cierto, actuaba como tal. Sonaban y se veían tan estúpidas sus decisiones, que muchos lo pensaron y lo señalaron al mismo tiempo que se burlaron de él. Ahora, al paso del tiempo, sin ser presidente sigue gobernando y no hay poder humano sobre la tierra que cambie ello. ¿Tonto? Creo que el calificativo que merece es otro.

El tipo este ha hecho lo que ha querido, al grado de tener a muchos de los medios volcados en contra de Estados Unidos, contra el país más poderoso del mundo. La misma a quién le dicen presidenta, la de la a, convencida (o resignada) todos los días, sale a justificar y cubrir las atrocidades del señor, de su familia y de sus allegados, de sus socios y de los narcos a los que ambos obedecen.

Somos prisioneros todos los mexicanos de una serie de decisiones que lo menos que tienen es origen soberano, de quien debería mostrarlo orgullosa y que a diario pregona defender. Decisiones sometidas por la ambición y el cinismo desmedido que confirman el deseo absoluto de seguir acumulando poder y fortuna a costa de todos.

¿En que cabeza cabe defender a alguien que perdió su visa americana por actos delincuenciales, no menores y enfrentar al país que la canceló, poniendo en riesgo a todo el país? Por curioso e increíble que parezca, cabe en la cabeza de nuestra presidenta, que actúa como peón de Obrador, sin importarle las consecuencias.

Es un acto que parece descabellado, perpetrado por quien con el poder absoluto puede hacer eso y más, mientras los americanos sigan tolerando sus caprichos y nosotros permitiéndoselo. Lejos de exhibir a quien ya no tiene visa, lo han convertido en héroe nacional a quien el mismo Juan Escutia le festeja su arrojo y valentía. No tuvo Andy que envolverse en la bandera, el pueblo se la puso y al parecer las instituciones todas saldrán en su defensa y de su padre, si los americanos se atreven a seguir exhibiéndoles.

Cuando una presa tiene una fisura el agua empieza a salir y poco a poco va aumentando el caudal. Aguas abajo, el temor por la creciente se convierte en una desbordante realidad que cobra victimas a su paso. Así está la trasformación, la contención ha empezado a ceder, el agua poco a poco sale por las fisuras cada vez más grandes de la cortina de la 4T; el agua cada vez corre con más fuerza y habrá muchas víctimas a su paso, ya lo veremos. Algunas solo sin visa, otras, muchas otras con más graves consecuencias.

El agua en creciente cada vez mayor como creciente que es, causará muchos daños a su paso, Bajo el sol, habremos de reconstruir mucho del daño que se cause, más allá del ya causado. ¿Cuántas tonterías valientes más desde Palacio? ¿Cuántos pechos como el de Noroña serán ofrecidos al Dios tabasqueño? ¿Cuántas ofensas y atrevimientos aguantará Trump? ¿Cuánto más dejaremos que nos sometan?

Pregunta repetida sin cesar ¿Qué sigue?