MÉXICO.- Septiembre tiene sabores muy particulares en México: chile, maíz, limón, orégano y, por supuesto, pozole. Con la llegada de las Fiestas Patrias, las ollas comienzan a ocupar un lugar privilegiado en las cocinas y este tradicional platillo vuelve a convertirse en uno de los protagonistas de las reuniones familiares.

Pero preparar una buena cazuela también implica hacer cuentas. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) revisó los precios de algunos de sus ingredientes principales y encontró diferencias importantes dependiendo de la ciudad y el establecimiento donde se realicen las compras.

La dependencia señala que, además de formar parte de la identidad gastronómica mexicana y tener antecedentes que se remontan a la época prehispánica, el pozole combina ingredientes que aportan proteínas, carbohidratos y antioxidantes.

La base de todo comienza con el maíz cacahuazintle, también conocido como maíz pozolero. De acuerdo con el monitoreo de Quién es Quién en los Precios, una bolsa de un kilogramo fue localizada desde 47.90 pesos en la Ciudad de México, mientras que en Reynosa, Tamaulipas, alcanzó los 61.50 pesos.

Sin embargo, las diferencias se vuelven mucho más notorias cuando llega el momento de agregar la carne.

Para quienes prefieren el tradicional pozole de puerco, Profeco encontró el kilogramo de espinazo desde 38 pesos en un establecimiento de la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México. En contraste, en Mérida, Yucatán, llegó hasta los 149 pesos por kilo, casi cuatro veces el precio mínimo detectado.

Y después vienen esos ingredientes que parecen pequeños, pero sin los cuales difícilmente se concibe un buen plato de pozole.

La cebolla, indispensable para coronar el plato recién servido, fue encontrada desde 18 pesos por kilogramo en un mercado público de Tlaxcala y hasta 63 pesos en Coacalco, Estado de México.

Todavía mayor fue la diferencia en el ajo: Profeco registró precios desde 70.20 pesos por kilo en Veracruz hasta 286.99 pesos en Ciudad Juárez, Chihuahua.

La guarnición también cuenta

Porque el pozole no llega solo a la mesa. La lechuga, los rábanos y el limón forman parte del ritual: cada comensal decide cuánto agregar antes de mezclar ingredientes y dar la primera cucharada.

La lechuga romana fue localizada desde 12 pesos por pieza en la Central de Abasto de Aguascalientes y hasta 42.90 pesos en Toluca, Estado de México.

En el caso de los rábanos, una bolsa se encontró desde 12.90 pesos en Atizapán de Zaragoza hasta 54.99 pesos en Ciudad Juárez.

Y el limón mostró una de las diferencias más llamativas del monitoreo. El kilogramo de limón agrio sin semilla pudo adquirirse desde apenas 8 pesos en la Central de Abasto de Villahermosa, Tabasco, mientras que en un mercado público de La Paz, Baja California Sur, alcanzó los 70 pesos.

Así, preparar pozole durante este mes patrio puede resultar considerablemente más barato o más caro dependiendo del lugar donde se compren los ingredientes.

¿Cuánto cuesta preparar pozole en casa?

Para quienes ya están pensando en sacar la olla grande, Profeco incluyó en la edición de septiembre de la Revista del Consumidor una receta de pozole blanco elaborada con la creadora de contenido María Angélica López, conocida como “Abue Angie”.

La preparación está calculada para seis porciones, requiere alrededor de dos horas y media y tiene un costo aproximado de 291.97 pesos.

Esto equivale a alrededor de 48.66 pesos por porción, sin considerar posibles variaciones regionales en los precios.

Entre maíz, carne, lechuga, rábanos, cebolla, limón y ese toque de orégano que cada quien administra a su gusto, el pozole vuelve a demostrar por qué septiembre difícilmente se entiende sin una olla humeante en medio de la mesa.

Y aunque los precios cambien de una ciudad a otra, la costumbre permanece: servirlo bien caliente, preparar las guarniciones y dejar que cada integrante de la familia arme su plato a su manera.

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