En Colima casi nadie necesita salir de casa para pagar la luz, y casi todos siguen saliendo. El mismo teléfono con el que se hace fila ya puede liquidar el recibo, pero el hábito pesa más que la pantalla. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, que levantan el INEGI y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, lo mide: 85 % de las personas adultas paga en efectivo sus compras de hasta 500 pesos y 73 % las de más de 500. Transferencias y pagos desde aplicación apenas llegan a 8 % en ese segundo grupo.
Para aterrizar el tema sirve un caso inventado, declarado como tal. Una casa en la ciudad de Colima donde viven tres adultos y llegan cuatro recibos al mes: luz, agua, gas natural por tubería e internet. Uno de ellos sale cuatro veces al mes a pagarlos en ventanilla, con el efectivo contado. La nota sigue a esa familia mientras cambia la rutina.
El problema: cuatro trámites, cuatro filas
Cada pago en persona cuesta un traslado, un rato de espera y la obligación de tener el dinero exacto el día que vence el recibo. Si la fecha cae en quincena mala, el pago se atrasa, y el recargo o la reconexión son el costo real del método.
La ENIF 2024 muestra que la mayoría del país todavía resuelve así. Solo 22 % de la población adulta hizo algún pago por transferencia o aplicación de celular en los tres meses previos a la encuesta; en localidades de 15 mil habitantes o menos, 12 %, y entre las personas de 60 años y más, 7 %. El grupo que más gana con el cambio es el que menos lo ha probado.
La solución ya está en la bolsa
Esa misma encuesta registra el movimiento que sí ocurrió. Entre 2021 y 2024, el uso de una aplicación de celular para consultar o mover la cuenta pasó de 54.3 a 69.1 % de las personas de 18 a 70 años con cuenta de ahorro formal, mientras el cajero automático cayó 16.8 puntos porcentuales y la sucursal, 5.0. El pago de servicios públicos o privados por transferencia electrónica (agua, luz, internet) fue el rubro con mayor aumento, con 7.4 puntos porcentuales en tres años.
Luz, agua e internet: el recibo como referencia
Para la familia del ejemplo, el primer paso es registrar cada servicio en la aplicación de su banco o de su billetera digital con el número de referencia que trae impreso el recibo. Hecho una vez, el pago siguiente se reduce a elegir el servicio, confirmar el monto y guardar el comprobante en el teléfono. El de internet, de monto fijo, es el candidato natural para domiciliarse.
El gas natural, el que más dudas genera
De los cuatro recibos, el de gas natural es el que la familia hipotética deja para el final, porque el monto cambia cada mes con el consumo y porque no todas las aplicaciones listan al distribuidor entre sus servicios. La ruta más común es capturar la referencia del recibo o transferir a la cuenta que indica el propio documento. Antes de la primera vez conviene consultar una guía sobre pago del gas natural, que ordena los pasos.
Lo que sí se mide en pesos
Hay gastos que sí se pueden contar: el pasaje o la gasolina de cuatro traslados al mes, los recargos por pagar tarde y, cuando la aplicación lo ofrece, el reembolso de una parte de lo pagado. Sobre este último punto, la familia del ejemplo haría bien en leer sobre cashback en Mercado Pago, que explica condiciones y topes, antes de contarlo como ingreso.
El ahorro de tiempo, en cambio, no tiene cifra oficial. Ni la ENIF ni la ENDUTIH calculan cuántas horas pierde un hogar de Colima en ventanillas; cualquier número que circule es una estimación.
Colima no parte de cero
El comercio local ya está del otro lado del mostrador. Los Censos Económicos 2024 del INEGI, en el comunicado del Día Mundial de Internet de mayo de 2026, ubican al municipio de Colima entre los diez del país con mayor uso de internet en sus unidades económicas. En 2023, 51.2 % de los negocios del municipio lo usó, contra 26.5 % en el total nacional. Si la tienda de la esquina ya opera en línea, el hogar que paga desde el celular encuentra pocas puertas cerradas.
Infraestructura hay. Según el reporte de resultados de la ENDUTIH 2025, publicado por el INEGI en junio de 2026, 86.1 % de la población de seis años y más usa internet y 97.3 % de esas personas se conecta desde un celular inteligente. El celular es, de lejos, la computadora de la casa mexicana.
Queda la brecha. La misma encuesta encontró 21.7 puntos porcentuales de diferencia entre el ámbito urbano y el rural en pagos vía internet, la mayor entre los usos medidos. En las localidades pequeñas del estado, la fila va a durar un tiempo más.
Por dónde empezar
Una recomendación concreta para la familia del ejemplo y para cualquier hogar colimense. Elegir un solo recibo, el que más fila genera, y pagarlo desde el celular tres meses seguidos antes de pasar al siguiente. Activar las notificaciones de la aplicación, guardar cada comprobante en una carpeta del teléfono y conservar el recibo impreso del primer pago hasta que llegue el siguiente con saldo en cero. Cuando los cuatro servicios estén en la pantalla, las cuatro salidas del mes se habrán convertido en unos minutos frente al celular.
















