COLIMA.- En el marco del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio, el comisionado estatal de Salud Mental y Adicciones, Guillermo Blanco Govea, advirtió que las metanfetaminas continúan siendo la principal causa por la que las personas buscan tratamiento por consumo de sustancias psicoactivas en Colima.

Durante entrevista con AFmedios, el especialista explicó que esta fecha busca generar conciencia sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias psicoactivas y los efectos sociales que provoca el tráfico ilícito de drogas en las comunidades.

“El uso de sustancias psicoactivas puede llevar a conductas que generan problemas importantes en la sociedad, desde el incremento de trastornos mentales hasta situaciones de violencia, desplazamiento de comunidades y aumento en las tasas de homicidios”, señaló.

Blanco Govea precisó que actualmente el término correcto es “sustancias psicoactivas”, ya que engloba tanto a las drogas ilegales como a sustancias legales capaces de alterar el funcionamiento cerebral, entre ellas el alcohol y el tabaco.

Explicó que estas sustancias se clasifican en cuatro grandes grupos: depresoras, estimulantes, alucinógenas y opioides. Entre las depresoras se encuentran el alcohol, inhalantes y algunos medicamentos para la ansiedad o el sueño; entre las estimulantes destacan la cafeína, nicotina, anfetaminas y metanfetaminas; mientras que los alucinógenos incluyen sustancias como LSD, psilocibina y peyote.

Por su parte, los opioides comprenden medicamentos como morfina y codeína, además de drogas como heroína y fentanilo.

El comisionado alertó particularmente sobre las metanfetaminas, al señalar que en algunos estados ocho de cada diez personas que reciben tratamiento llegan debido al consumo de esta sustancia.

“Las metanfetaminas son actualmente la principal droga de impacto. En alguna entidades el 80 por ciento de quienes llegan a tratamiento lo hacen por el consumo de cristal o metanfetaminas, debido a los problemas médicos, familiares, laborales o legales que genera”, indicó.

Los datos del 2024 muestran que las metanfetaminas y otros estimulantes tipo anfetamínico continúan siendo, por amplio margen, la principal droga de impacto entre las personas que buscan atención por adicciones en Colima, al concentrar mil 723 casos, equivalentes al 66.5 por ciento del total.

En segundo lugar se ubica el alcohol, con 512 casos (19.8 por ciento), seguido por cannabis, con 216 casos (8.3 por ciento).

El resto de las sustancias presenta porcentajes considerablemente menores, como tabaco (3.7 por ciento), cocaína (0.8 por ciento) y opioides (0.3 por ciento).

Asimismo, destaca que los hombres representan el 85.3 por ciento de los casos atendidos, frente al 14.7 por ciento de mujeres, lo que evidencia una mayor prevalencia de consumo problemático entre la población masculina.

Estas cifras confirman que el consumo de metanfetaminas es actualmente el principal desafío en materia de salud pública y adicciones en la entidad, debido a su alta capacidad de generar dependencia y severas afectaciones físicas, mentales, familiares y sociales.

Añadió que estas sustancias representan un riesgo elevado para la salud mental, ya que alrededor del 80 por ciento de los consumidores desarrollan cuadros de psicosis en un periodo de dos años.

En cuanto a las edades de inicio, Blanco Govea señaló que entre el 60 y 67 por ciento de las personas en tratamiento comenzaron a consumir entre los 12 y los 17 años, etapa en la que el cerebro aún se encuentra en desarrollo y resulta más vulnerable a los efectos de las sustancias.

“El principal factor sigue siendo el desconocimiento de los riesgos y la normalización del consumo. Muchos adolescentes creen que no existe peligro y comienzan con alcohol, tabaco o cannabinoides antes de avanzar hacia otras sustancias”, explicó.

Entre las principales señales de alerta que deben observar padres de familia y docentes mencionó cambios bruscos de conducta, aislamiento, alteraciones en el sueño y la alimentación, pérdida de peso, irritabilidad, paranoia, amistades desconocidas, posesión de objetos utilizados para consumir drogas y presencia de medicamentos sin prescripción médica.

Asimismo, desmintió diversos mitos relacionados con las adicciones, entre ellos la creencia de que probar una droga una sola vez no causa daño, que las sustancias ayudan a resolver problemas emocionales o que únicamente afectan a quien las consume.

“El consumo impacta también a las familias. Existe un fenómeno llamado codependencia, donde padres, hermanos, parejas e hijos sufren las consecuencias emocionales, económicas y sociales derivadas de la adicción”, afirmó.

El especialista destacó que la familia constituye uno de los principales factores de protección frente a las adicciones, al igual que la comunidad, por lo que se debe evitar normalizar el consumo y fomentar una percepción real de los riesgos.

Finalmente, invitó a quienes enfrenten problemas relacionados con el consumo de sustancias a buscar ayuda profesional de manera oportuna.

Las personas interesadas pueden comunicarse con la Comisión Estatal de Salud Mental y Adicciones al teléfono 312 446 6767, consultar las redes sociales oficiales de la dependencia o llamar a la Línea de la Vida, al 800 911 2000, donde recibirán orientación especializada.

“Hay tratamiento, hay acompañamiento y hay instituciones preparadas para ayudar. Lo importante es buscar apoyo antes de que el problema avance y afecte más áreas de la vida”, concluyó.

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