Una perspectiva sobre el hábito intelectual en estudiantes universitarios
Por: Salvador Alejandro OCHOA LÓPEZ
Pareciera que, a medida avanza el tramo cronológico hacia ese futuro de la téchnē – logía (del vocablo griego: tecnología) arrastrándonos a través de la corriente de la innovación, la asequibilidad de la información, la fluidez virtual, o esa inmersión casi absoluta de la Inteligencia Artificial en cada área de nuestra vida, fuese todavía menos posible el ejecutar el pensamiento crítico – complejo – creativo – analítico en diversas circunstancias que lo ameritan, por ejemplo, la discusión de la veracidad sostenida en fuentes confiables de aquellos reels, clips, audios, o incluso memes que proponen, insinúan o sugieren algunas notas divulgativas a veces mostradas como científicas.
En palabras llanas, quizá estemos pensando con menor criterio pese a tener acceso a todas las posibilidades de consulta.
Una vez mirando hacia al pasado, 2001, nos daremos cuenta sobre la evolución tecnológica brutal tanto del software, como del hardware, el internet, los dispositivos, y el énfasis de estos en los medios de comunicación favoreciendo lo instantáneo de los conocimientos frente al espacio en donde se dispersan, así, tiempo y espacio se volvieron variables ya muy fáciles de atravesar con tanto sólo ingresar a aquellos buscadores en redes (Google, Yahoo!, MSN). Pasaron los años, aumentando la voracidad (como es natural) de las TICS inmiscuyéndose (y qué bueno) en todas las esferas, haciéndonos la vida más fácil. Esta practicidad además de manipulación intuitiva permitió la competitividad de sectores en todo el globo, que, de alguna manera, dieron pie a crear explosiones tecnológicas en todos los ámbitos de manera viral, por tanto, esa masividad de datos se volvió un organismo autónomo en actualizaciones día con día. En 2026, la información encontrada en este segundo es obsoleta en el siguiente minuto.
Hasta aquí, las bondades de las TICS son indiscutibles, sin embargo ¿podemos hablar de las columnas más frágiles que edifican a una sociedad sostenida por la velocidad de datos? Aquí hay tres conceptos necesarios para su definición, de acuerdo con Pinto-Santos et al. (2018) en aras de explicar el tema:
1. Competencias digitales: acceder, buscar, transformar la información en conocimiento, usar la información con ética y actitud democrática, disfrutar y controlar las emociones al usar las TICS.
2. Capacidad de filtrado: la persona puede seleccionar con criterio la información que consulta, es capaz de darle sentido y significado.
3. Infoxicación: comenzó a usarse a partir de la introducción del término por Alfons Cornellá en 1996 (Casas-Mas, 2014, citado en Pinto-Santos et al., 2018) refiriéndose a la intoxicación por información.
Ante las cantidades masivas de datos, noticias, videos, publicaciones en redes sociales, diversidad de formatos, generación de gráficos con IA, la misma Inteligencia Artificial del ChatGPT es capaz de responder en 597 milisegundos (Kunal Ganglani, 2026) por lo tanto, emula con alta similitud una conversación y por consiguiente su emisión de información, queda claro entonces sobre las olas gigantescas de inmediatez digital además de algoritmos los cuales se reproducen en ramificaciones similares (cámara de eco). Expongo la paráfrasis de la conclusión del artículo indexado en PubMed (Base de datos de ciencias de la salud y biomedicina) llamado “In depth analysis of ChatGPT’s performance based on specific signaling words and phrases in the question stem of 2377 USMLE step 1 style questions” (Análisis profundo del rendimiento de ChatGPT basado en palabras y frases de señalización específicas en el tronco de la pregunta de 2,377 preguntas al estilo del USMLE Paso 1):
– ChatGPT’s test-taking performance based on 2,377 USMLE Step 1 questions was analyzed and it was found that ChatGPT carries the potential to outperform human examinees. Besides distinct weakpoints such as ECG-related test questions, ChatGPT demonstrated well-balanced test-taking performances similar to the average of human test-takers. Overall, this study reinforces the need for developing AI-proof exams and preventing AI-cheating (Knoedler et al., 2024, p. 8)
– Un estudio con 2,377 preguntas del USMLE Step 1 demostró que ChatGPT tiene potencial para superar a los humanos, aunque falla en temas como electrocardiogramas. El rendimiento promedio similar al humano resalta la necesidad de desarrollar exámenes protegidos contra la inteligencia artificial.
Abordando la infoxicación como un problema universal en el siglo XXI, la información viral es con seguridad omnipresente a nivel digital, a velocidades inimaginables con la capacidad de emular perfectamente análisis humanos, atravesando cualquier frontera, es decir, puede todo este universo de algoritmos, generar suficiente ruido virtual y generar distracciones en los hábitos intelectuales de los estudiantes universitarios. Reitero mi postura, sin ser alarmista, es muy interesante el momento histórico que estamos viviendo (las velocidades de la información generan posibilidades en avances científicos), empero, los problemas son evidentes: la debilidad en la capacidad de filtrado de los educandos estaría ocasionando inconvenientes en el procesamiento cognitivo de la información inmediata, encontrada en todas las esferas posibles de material multimedia (TikTok, Instagram, Facebook, WhatsApp, motores de IA, aplicaciones diversas).
Lo anterior, será tema para tratar en otro artículo, pero estamos obligados a convivir con las nuevas realidades digitales – virtuales – remotas emergentes después de la pandemia por COVID-19 (implica a la sociedad en general, en el sector educativo a docentes, padres de familia, alumnos, tutores, autoridades, diseñadores curriculares), siendo pertinente abordar el vínculo del término de dicha capacidad de filtrado con la infoxicación, esta relación es desglosada por Vilca Loayza y Jerí Leguía (2025) quienes mencionan que en esta era, vivimos con una inmensidad de datos resultante abrumadora impactando en la salud mental.
Frente a este panorama, escribir puede volverse una práctica capaz de disminuir los efectos de la infoxicación, porque permite organizar la información. La escritura obliga a pausar, seleccionar, comparar, jerarquizar y dar sentido a los contenidos recibidos. De esa manera, transforma el flujo disperso de datos en una estructura comprensible de pensamiento. En palabras simples, escribir ayuda a procesar mejor aquello que se mira en redes sociales, internet, inteligencia artificial, videos, audios y otros formatos digitales. Si nos adentramos en las teorías de ciencias de la educación, Janet Emig (1977) sostiene que escribir ayuda a aprender porque activa procesos de selección, organización, conexión y reformulación, por tales razones, la escritura se relaciona directamente con la capacidad de filtrado como competencia digital, ya que permite organizar la información mediante grafías y favorecer la adquisición del aprendizaje.
Aunado a lo anterior, agrego otras teorías (que nos serán tremendamente útiles, lectoras y lectores) por ejemplo a Flower y Hayes (1981) explican la escritura como un proceso cognitivo recursivo (quien escribe vuelve varias veces sobre el mismo proceso): planear, generar ideas, organizar, redactar, revisar y verificar, pensando sobre lo que se piensa; la infoxicación se aminora a medida de ejecutar la metacognición durante las visualizaciones de redes sociales, aplicaciones, o páginas de internet, es decir, esta capacidad compleja cognitiva es entendida como la facultad de observar, ordenar y regular el propio pensamiento. A través de escribir se consolidan los procesos de organización de ideas como ciclo de reestructuración, promoviendo un mejor análisis sobre la información saturada.
Mi postura no busca satanizar la tecnología ni negar los beneficios de la inteligencia artificial, las redes sociales o los entornos digitales. Al contrario, estas herramientas forman parte de la vida contemporánea y ofrecen posibilidades importantes para la educación, la comunicación y el acceso al conocimiento. El problema aparece cuando el estudiante universitario consume información de manera acelerada, fragmentada y poco reflexiva, sin detenerse a pensar sobre los datos masivos.
En ese sentido, escribir se convierte en un hábito intelectual necesario. No se trata solamente de redactar tareas escolares, cumplir con ensayos o entregar reportes académicos; se trata de ejercitar una forma de pensamiento. Escribir permite seleccionar, provocar la duda, corrección, se compara, organiza y construye criterio. En tiempos de infoxicación, escribir es una forma de fortalecimiento intelectual. Para los estudiantes universitarios, escribir no debería verse como una carga académica, sino como una práctica fundamental para pensar mejor, aprender con mayor profundidad y participar de manera crítica en una sociedad engullida por la velocidad de la información.
BIBLIOGRAFÍA
– Emig, J. (1977). Writing as a mode of learning. College Composition and Communication, 28(2), 122–128. https://doi.org/10.2307/356095
– Flower, L., & Hayes, J. R. (1981). A cognitive process theory of writing. College Composition and Communication, 32(4), 365–387. https://doi.org/10.2307/356600
– Ganglani, K. (2026, Marzo 26). 5 LLM APIs tested for latency: Real data [2026]. Kunal Ganglani. https://www.kunalganglani.com/blog/llm-api-latency-benchmarks-2026
– Knoedler, L., Knoedler, S., Hoch, C. C., Prantl, L., Frank, K., Soiderer, L., Cotofana, S., Dorafshar, A. H., Schenck, T., Vollbach, F., Sofo, G., & Alfertshofer, M. (2024). In-depth analysis of ChatGPT’s performance based on specific signaling words and phrases in the question stem of 2377 USMLE step 1 style questions. Scientific Reports, 14(1), Article 13553. https://doi.org/10.1038/s41598-024-63997-7
– Pinto-Santos, A. R., Díaz Carreño, J. A., & Santos-Pinto, Y. A. (2018). Infoxicación y capacidad de filtrado: desafíos en el desarrollo de competencias digitales. Etic@net. Revista científica electrónica de Educación y Comunicación en la Sociedad del Conocimiento, 18(1), 102–117. https://doi.org/10.30827/eticanet.v18i1.11884
– Vilca Loayza, H. Z., & Jerí Leguía, J. L. (2025). Infoxicación en los estudiantes de la Facultad de Educación. Educanatura, 7(7), 34–47. https://revistas.uncp.edu.pe/index.php/educanatura/article/view/2661/2416
Autor: Salvador Alejandro Ochoa López.
– Editor y diseñador de la revista “HISTÓRICA” de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos.
– Miembro de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores (ex editor y diseñador de la revista “LA LUCIÉRNAGA” 2023 – 2026)
– Empleado sindicalizado (S.T.S.G.E) de Gobierno del Estado de Colima laborando en la Subsecretaría de Cultura.

















