Tacha Textual
Por: Ihovan PINEDA
Pues sí, Krasznahorkai, es apocalíptico, decadente. Hay desesperanza y búsqueda en sus textos, ambientados casi siempre en escenarios y personajes en ruinas.
Examina la violencia, la soledad, el fin de los tiempos, lo miserable de los humanos y el poder del arte como resistencia. Su prosa es compleja y densa, es decir, no es una lectura fácil. Maneja una estructura y técnica de frases largas y párrafos interminables; técnica narrativa que te atrapa como lector, que te va llevando a un final nunca resuelto.
Por medio de la descripción constante, casi fílmica, de sus personajes que lo van viendo todo, como analizando todo cuanto sucede alrededor, crea atmosferas tensas, grises, pesadas, como detenidas en el tiempo para ser observadas. También hay cierto humor, pero es un humor maquiavélico, diabólico, intencionado. Así pues como lo he hecho con algunos autores, narradores, que tienen novela y cuento, me gusta empezar por los cuentos, lo hago como estrategia lectora, si los cuentos me atrapan, entonces le brinco a las novelas.
Así lo hago ahora con László Krasznahorkai, Premio Nobel de Literatura 2025, con su libro de cuentos Relaciones misericordiosas. Relatos mortales, publicados por la editorial española Acantilado. Por último, para terminar con esta bachicha textual, sólo comentar que encontré, como ya lo han hecho otros lectores de Krasznahorkai, ecos y ciertas influencias de Franz Kafka, Thomas Bernhard y Dostoievski. Y como bien lo señala David Pérez Vega, en su reseña publicada en Zenda: “Todo el universo del autor sobre la desesperación de la existencia, el absurdo, la inminencia de la destrucción social están ya en estos relatos”.
Por eso, coincidimos, que este libro de cuentos es una puerta de entrada al mundo literario del escritor húngaro, y sí, también coincidimos en que es un autor que hay que leer, y que fue un acierto el Premio Nobel. Y de qué van los cuentos, pues no se los cuento, deben de leerlo.

















