DIÁLOGO

¿QUÉ VIENE?
Por: Sean Osmin HAMUD RUIZ

Cuatro mujeres extraordinarias. Las tres panelistas y la moderadora con presencia, prestancia y diligencia. Historias de vida dignas de platicar, pero, sobre todo, de aprenderles. Diálogos por la democracia vivió su segundo capítulo.

Nos dijeron lo que queríamos oír.

Primero, que hay esperanza. La degradación, el cinismo y la corrupción del sistema, nos abren una ventana de oportunidad para reorientar al país. Difícil cuesta, pero estamos a tiempo.

Segundo, la oposición partidista al sistema, debe ir unida a la contienda electoral, no hay opción. Las dirigencias nacionales deben asumirlo, si de verdad su interés es México y su rescate. Los intereses personales deben dejarse a un lado.

Tercero, la participación ciudadana es indispensable. La lucha es de todos aquellos que nos sintamos agobiados, angustiados, azorados. La distancia entre la sociedad civil y la clase política, la de oposición, se debe zanjar. Los justos reclamos que se hacen a los actores del pasado, deben interpretarse como los ajustes en la estrategia y aplicación de políticas públicas más apegadas a las necesidades reales y también aparejarse al verdadero compromiso de ejecución de las mismas. La gobernanza, esa forma de llevar las riendas de lo público de manera coordinada entre el poder formal y la sociedad, tiene que ser el camino hacia adelante.

Cuarto, hay una imperiosa necesidad de entender, fomentar y direccionar el voto útil. Si aquellos que nos consideramos distantes y contrarios al sistema no unimos objetivos electorales claros y votamos en consecuencia, la posibilidad se diluye. En las próximas elecciones, debemos cerrar los oídos al canto de las sirenas “opositoras” y hay que concentrar los esfuerzos. Votar por quien tenga las reales posibilidades de vencer en la elección.

Quinto, no hay espacio para el desdén o la indolencia. El panorama se abrirá siempre y cuando persistamos en trabajo día a día para sumar las voluntades, desengaños y reticencias.

Gracias, mil gracias: Rosario, Martha, Carolina y Margarita.

El compromiso de cada uno es que hoy encontremos a un posible aliado y de inmediato abramos el DIÁLOGO.

 

MICROCUENTO

Alicia anhelaba mundos distópicos y alucinantes. Incluso no le importó sumergirse en un hoyo que la llevaba al centro de la tierra. Yo soy más simple: puro, cerveza y carnitas. Con eso tengo.