Bajo el sol
Por: Carlos AGUIRRE
El día de hoy, es la fecha límite para que el Ejecutivo Federal entregue al Congreso de la Unión la Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027. Sin duda un trascendental.
Así iniciará una gran discusión nacional en la que habrá muchísimas opiniones dentro y fuera de los palacios legislativos en los medios de comunicación y en todos los bares y pasillos, públicos y privados. Opiniones encontradas que serán solo para alimentar el morbo, la confrontación y el folklor nacional, porque, así como lleguen las propuestas, así serán aprobadas. Ni una sola coma será cambiada, así como ha sido la costumbre en esta democracia humanista, todo se aprueba sin chistar, sin discutir y sin cambiar nada, aunque luego haya que enmendar los errores u omisiones.
Ya se lo dijeron a Luisa Alcalde, les hacen pasar apuros y vergüenzas, pero el silencio de la consejera jurídica les reiteró que ese es su papel, solo seguirles el juego y demostrar su 99% de lealtad.
Hay señales de cómo podría venir la propuesta ante el reconocimiento del oficialismo en voz de Monreal, quien dijo que México enfrenta presión ante sus ingresos fiscales y el gasto previsto rumbo al Paquete Económico 2027, y señaló que Hacienda deberá plantear alternativas para compensar los recursos necesarios sin afectar el bolsillo de las familias. Dijo que el país tiene un problema de ingresos y que seguramente el gobierno hará propuestas novedosas para enfrentar ese tema tributario.
Curioso, aunque en Morena no es tanto, al día siguiente se desdijo y vinieron una serie de declaraciones para aclarar que no habría nuevos impuestos.
A veces es más contundente la andanada de aclaraciones y desmentidos que la nota misma y termina confirmando lo que dicen que no es.
Los ojos de muchos analistas financieros mundiales están puestos en México, están puestos particularmente en las propuestas presupuestales que habrán de ser presentadas.
No es para menos, la nuestra es una de las diez economías más importantes del mundo y así ha sido desde hace ya varias décadas, aun a pesar del esfuerzo del obradorato por acabar con eso. Hay preocupación en el mundo por nuestras finanzas y no es para menos, cada día se gasta más y se invierte menos.
Hace unas semanas, Moody´s rebajó la deuda del gobierno mexicano hasta dejarla apenas un escalón por encima del grado especulativo. Estándar & Poor´s Global, S&P G, advirtió que podría hacer lo mismo pronto. Fitch, por su parte, califica ya, a los bonos mexicanos justo apenas dentro del grado de inversión. (El costo de la deuda es de 6.4%, equivalente a deuda basura como la de Guatemala, con todo respecto para los vecinos. Incluso el costo de la deuda en pesos, es de 9.3% anual, según Moody´s, quien señala que endeudarse al mínimo de dos años cuesta el 8.5%.
Por ello, las señales que se envíen hoy con la propuesta financiera del 2027, son claves.
Imaginen ustedes, como sostener y hacer crecer la economía de un país, si tres cuartas partes del presupuesto se destina a pensiones, transferencias sociales y servicio de la deuda.
Ese discurso de primero los pobres suena bien, pero en la realidad ha sido pésimamente llevado a la práctica. Un billón de pesos se necesita este año para pagar las becas y programas sociales, que tan opacamente han sido repartidos en los años recientes y que ha comprobado su ineficacia, a pesar de lo bien recibido por quienes lo gastan. Contrasta mucho lo que se gasta con lo que se invierte productivamente. Desde luego que tienen aceptación social, nadie reclama lo regalado.
El punto es que sencillamente, no es sostenible repartir tanto dinero a cambio de nada y además, invertir en proyectos que lo único que generan es deuda para operarlos. Ejemplos hay varios, el tren maya, el AIFA, la refinería, el interoceánico, Litio de México, Onilia (o como se llame el carrito ese), ya verán cuanto ha costado. Estos proyectos de membrete algunos, solo sirven para robar y están a la vista de todos aún con la opacidad de haber destruido el IFAI.
Las señales mundiales son preocupantes, la economía está entrando en una recesión, habrá que ver de que tamaño es y que tanto contribuirá nuestro país a ello y sobre todo que tanto impactará esa recesión mundial en el consumo interno. Hay muchas señales, dicen los CEO´s de muchas trasnacionales que cuando la gente deja de comer en restaurantes de medio nivel como Applebees y regresa al McDonald´s, o deja de comer carne de res y consume más carne de cerdo, es que la economía se está estancando. Ese fenómeno, dicen ellos que ya empezó.
Bajo el sol, el hambre es la misma, de que manera la saciamos, determina el comportamiento de la economía. Su consumo ¿Ha cambiado? Estemos atentos a las señales del presupuesto de 2027.


















