Como parte del programa “Noche de Encaladillas”, impulsado por la Universidad de Colima en coordinación con la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores, este martes 21 de abril se llevó a cabo, en el patio central del Museo Universitario de Artes Populares “Ma. Teresa Pomar”, la presentación del libro “Archivos de la Herida. Antología epistolar de voces latinoamericanas”, que bajo el sello editorial Etérea cuenta con la colaboración del joven escritor colimense y egresado de nuestra casa de estudios, Daniel Peláez Osorio.
Para iniciar la presentación, el escritor y docente universitario Miguel León Govea expresó el gusto por participar en un evento donde se aborda la obra de escritores jóvenes latinoamericanos a través de una antología que retoma en sus páginas el género epistolar. “Una estrategia discursiva capaz de crear una proximidad con su público lector que llega, en los mejores casos, a la intimidad. O al menos así me sucedió a mí al leer ‘Carta a quien habita el umbral’, del joven Daniel Augusto Peláez Osorio, quien nos convoca en esta ‘Noche de encaladillas’”.
Agregó que el libro reflexiona sobre aspectos como el olvido, la memoria y el ser, lanzando preguntas a su interlocutor o interlocutora. “La estrategia de nuestro autor, de lanzar preguntas en el texto, realza el carácter filosófico del escrito. Bien decía el maestro Carlos Olmos que filosofía es ponerle signos de interrogación a todo”.
León Govea resaltó la riqueza que existe entre las semblanzas biográficas de los autores de esta antología, pues se logró reunir a jóvenes escritores de Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Colombia, Venezuela y México. “Celebro ampliamente la publicación de Archivos de la herida. Antología epistolar, y aún más la riqueza que nos comparte Daniel Augusto Peláez Osorio, y que sé que nos continuará compartiendo, porque el amor por las palabras es ya una nota alta de su alma”.
Por su parte, la joven escritora Jennifer Arreola Murguía resaltó que la Antología representa para el lector “un mosaico de todas las vidas que pueden ser vividas, porque en ellas encontramos sentimientos como la soledad, la angustia, el miedo, el enojo o la rabia. En este sentido, agregó, “la carta es el género más genuino y emocional de la literatura, pues es la comunicación entre dos corazones separados por la distancia, y viaja kilómetros esperando traducirse en los ojos de alguien más”.
Finalmente, resaltó que el género epistolar se presenta como “una ventana al alma de quien escribe”, y en el caso de Daniel Peláez Osorio, dijo, “su texto se configura como una reflexión filosófica a través de preguntas”. Su texto, resaltó, “nos deja bellas imágenes como: ‘La memoria es un espejo roto’, ‘He vivido como si el tiempo me perteneciera’ y ‘He amado como si el amor pudiera redimirme’”.
El productor creativo y egresado de la carrera de Letras Hispanoamericanas, Rexo de la Torre, aseguró que “Archivos de la herida…” es una obra que muestra a las emociones en su máxima expresión y que, desde las primeras páginas, “se acerca y te involucra como lector hasta un momento en el que ya no estás leyendo a otros, sino que te estás reconociendo en ellos”.
En este libro, añadió, “el lector puede encontrar las voces de una generación de escritores jóvenes, en su mayoría, que escriben desde ese punto de la vida en que ya no se es niño, pero tampoco se ha dejado de mirar hacia atrás”. Agregó que “hay un gran respeto por la vida, por estar en el presente, pero también una especie de añoranza por lo que se ha perdido, por esa versión de uno mismo que alguna vez fue más ligera y más feliz”.
En esta serie de textos epistolares, dijo, “se escribe desde lo íntimo de temas como el hogar, la familia y las mascotas como un refugio y espacio para la sinceridad, porque escribir implica exponerse, nombrar lo que duele, lo que confunde y también lo que todavía no entendemos; es un libro que despierta alegría, tristeza, melancolía, miedo y, sobre todo, mucha empatía”.
Finalmente, aseguró que, más que un libro epistolar, “se trata de un espejo en el que nos podemos ver reflejados, una obra en la que los lectores se pueden descubrir a través de cada una de las cartas ahí reunidas”. Este libro “no solo reúne historias, reúne sentimientos y, en un mundo donde muchas veces se nos pide ocultarlos, nos invita a detenernos, a sentir y reconocer que, en esa vulnerabilidad, también hay una forma muy poderosa de estar vivos”, concluyó.
Al hacer uso de la voz, Daniel Peláez Osorio comentó que se trata de una antología de cuentos publicada en 2025 por grupo Etérea y construida como un archivo de voces que escriben, dijo, “desde la fisura”. La editorial comentó, “anuncia su apuesta por las primeras palabras y por voces que están encontrando su camino, y en esa declaración ya late el sentido de la obra, que es reunir historias que no buscan embellecer la herida, sino nombrarla con respeto, memoria y desgarro”.
Añadió que la obra aborda temas como la identidad, la memoria que se recompone, la soledad, el amor, la familia, la infancia, la pérdida y la muerte. “Lo que une a estas voces es la vulnerabilidad, pero lo que las distingue es la forma en que cada una entra en su propio abismo. Algunas escriben desde el cuerpo que enferma, otras desde el amor que no pudo ser, y otras más desde el duelo, la ausencia o la memoria”.
Finalmente, Peláez Osorio señaló que el libro reúne una diversidad de voces jóvenes “que muestran lucidez y sensibilidad, así como una forma de mirar el mundo que entiende que se puede llorar con belleza, pensar con el cuerpo y, aun en lo roto, seguir encontrando en la palabra una forma de permanecer. Gracias por acompañarnos y por darle a estas voces un lugar donde seguir habitando”.
En esta velada participó como moderador el escritor y ex docente de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, Víctor Ramiro Gil Castañeda, quien extendió una invitación al siguiente evento de “Noche de Encaladillas”, el próximo 28 de abril, donde se hablará sobre el teatro colimense y sus precursores.





















