ANDY

¿QUÉ VIENE?
POr: SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

Hasta donde recuerdo, no tiene ningún cargo público, ninguna representación diplomática, no está comisionado por algún órgano de gobierno en alguna encomienda especial.

No tengo referencias a algún trabajo académico o de investigación, algún tipo de reconocimiento internacional por una trayectoria o labor altruista o social.

Simplemente lo respalda su linaje.

En la historia, el hijo de, el descendiente de tal apellido, en un contexto de sistemas monárquicos o semejantes, obtienen primariamente su relevancia a partir de un parentesco. Los méritos personales vienen después, a partir de sus acciones. Y pueden también no venir.

Las relaciones internacionales son complejas y en términos de diplomacia, se sabe, casi nunca hay casualidades. Cada acto ejecutado representa un mensaje en varias direcciones, pero sin duda, cuando hay un destino específico, por supuesto que es una señal que se debe considerar en un marco de interacción continua. Esos mensajes pueden o no llevar la intención de una consecuencia concreta, pero siempre habrá un contexto que se tiene que tomar en cuenta, pues algún costo habrá siempre.

Sin embargo, en un contexto donde últimamente se han retirado más de 175 mil visas estadounidenses por parte del Departamento de Estado de la administración Trump, asumir que el retiro de una de ellas se convierte en un acto que lastima la soberanía nacional, que pretende ser injerencista en la política del país, que casi resulta un insulto a México, pues también se puede traducir en esos mensajes cruzados que mencioné hace un momento.

¿Valía la pena? No lo sé.

Lo que sí sé, es que en este país, un nombre tiene mucho peso.

La importancia de llamarse ANDY.

 

MICROCUENTO

Terrible situación. Crees estar encarrerado y no. Sientes como las paredes se recorren, haciendo tu espacio más y más pequeño. Esta asfixia no comprime tus pulmones, constriñe tu cerebro. No sé a dónde mandar mis reflexiones.