Paraguay.- El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia al cargo en medio de una profunda crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, situación que dejó a millones de usuarios sin acceso a sus ahorros.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, el mandatario afirmó que tomó la decisión pensando en la estabilidad del país, la paz social y la preservación de las instituciones democráticas.
“Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay. También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, expresó.
Peña señaló que su principal preocupación es garantizar la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros al sistema financiero, al recordar que detrás de cada depósito existen años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares.
Por ello, pidió que se garantice la devolución de los recursos a los afectados, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su función y que se protejan los fondos públicos.
Crisis financiera y presión política
La renuncia ocurre después de la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia. La crisis afectó a aproximadamente 2.9 millones de clientes, quienes quedaron sin acceso a sus depósitos.
La situación también generó cuestionamientos por los vínculos del mandatario con antiguos socios comerciales relacionados con la entidad financiera y por los recursos públicos que recibió durante su administración.
Horas antes del anuncio, la Cámara de Diputados había iniciado el procedimiento para someterlo a juicio político, en medio de las protestas y la pérdida de respaldo político.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, tras el anuncio de renuncia, la Cámara Baja también aprobó su destitución mediante un juicio político.
En su mensaje de despedida, Peña sostuvo que Paraguay ha superado momentos difíciles y expresó su confianza en que las instituciones podrán enfrentar la crisis.
“Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay”, concluyó.
La salida de Peña abre paso a la sucesión presidencial, que correspondería al vicepresidente Pedro Alliana, de acuerdo con el orden constitucional paraguayo.
















