Para generar confianza en un equipo de trabajo, lo esencial es el ejemplo. Así lo planteó Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, rector de la Universidad de Colima, ante más de mil 500 estudiantes que participaron en la Escuela de Cuadros 2026 de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), realizada este viernes 4 de septiembre en el Paraninfo.
“Traten de ser un buen ejemplo. Si son un buen ejemplo, van a convencer a mucha gente”, les dijo al responder cómo puede una persona lograr que su equipo confíe en ella. Explicó que pedir responsabilidad, puntualidad o compromiso pierde fuerza cuando quien dirige no actúa de la misma manera.
La Escuela de Cuadros es un espacio de formación para estudiantes de bachillerato y licenciatura que participan o podrían asumir responsabilidades de representación estudiantil. A través de experiencias, herramientas de liderazgo, trabajo en equipo y comunicación, busca prepararlos para resolver problemas, tomar decisiones y enfrentar los retos que encontrarán tanto en su vida personal como en el ejercicio de un cargo.
En esta Escuela, Torres Ortiz Zermeño dictó la conferencia “Competencias para un liderazgo que transforma”, en la que, más que desarrollar una exposición teórica, compartió aprendizajes obtenidos a lo largo de su trayectoria profesional, laboral y personal. La charla también fue transmitida en vivo para estudiantes de Tecomán y Manzanillo.
Al dar la bienvenida, Alejandro Novela Castañeda, presidente de la FEC, agradeció el respaldo del rector a esta organización estudiantil y lo definió como “un ejemplo de liderazgo para la comunidad universitaria”. Explicó que la Escuela de Cuadros permite formar a estudiantes en liderazgo, comunicación y trabajo colaborativo.
Durante su intervención, el rector abordó diez elementos que consideró importantes para el desarrollo personal y el ejercicio del liderazgo: resolución de problemas, razonamiento y estrategia, creatividad, uso responsable de la tecnología, pensamiento crítico, gestión del tiempo, constancia y perseverancia, salud física y mental, comunicación, y motivación y disciplina.
Uno de los temas centrales fue la forma de enfrentar los problemas. Al preguntar quién estaba libre de ellos, ninguna persona levantó la mano. “Los problemas hay que enfrentarlos y resolverlos”, señaló, y advirtió que evadirlos sólo provoca que se acumulen.
Recordó que los problemas acompañan a las personas a lo largo de la vida, por lo que recomendó prepararse para afrontarlos: “Lo más saludable, jóvenes, es capacitarse, entrenarse para que esto sea menos difícil, más llevadero”.
También aconsejó no intentar resolver varios problemas al mismo tiempo, sino establecer prioridades y atenderlos uno por uno. “No intenten agarrarlos juntos porque seguramente la capacidad para atenderlos, resolverlos y razonarlos va a disminuir o se va a hacer más complejo”, explicó.
Antes de tomar una decisión, dijo, es conveniente construir al menos dos escenarios posibles, o tres: “Cuando vayan a tomar una decisión, la que sea, cuando menos tengan dos escenarios, dos posibilidades; plan A, plan B o plan C”.
Sobre el uso responsable de la tecnología, mostró resultados de la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de la Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior en México (ENIAG 2025), elaborada por la Secretaría de Educación Pública.
Señaló que, entre las y los estudiantes de la Universidad de Colima que participaron, 77.6 por ciento reportó utilizar estas herramientas al menos una vez por semana, frente a una media nacional de 66 por ciento. “La tecnología es útil, pero no sustituye la capacidad humana de pensar, tomar decisiones y resolver conflictos”, advirtió.
Al hablar del pensamiento crítico, recordó una reflexión de José Mujica sobre Noam Chomsky, recogida en el libro Chomsky & Mujica. Sobreviviendo al siglo XXI, de Saúl Alvídrez (que recomendó ampliamente), en la que el expresidente uruguayo destaca la defensa de la libertad de pensamiento y la describe como una de las libertades más difíciles de sostener en nuestro tiempo.
Al referirse a la administración del tiempo, llamó a sustituir expresiones imprecisas como “ahorita”, “al rato” o “luego” por horarios y compromisos concretos. Ante la pregunta de cómo equilibrar la vida personal con las responsabilidades en una sociedad de alumnos, recomendó definir con claridad cuánto tiempo se destinará a esa actividad y respetar esos límites, además de aprender a distribuir responsabilidades entre el equipo.
Para hablar de constancia y perseverancia retomó el caso del velocista Usain Bolt y la preparación necesaria detrás de unos cuantos segundos de competencia. Con ese ejemplo subrayó que los resultados importantes requieren tiempo y que abandonar demasiado pronto también puede convertirse en una forma de anticipar el fracaso.
Otro de los temas que despertó especial atención fue la salud física y mental. Cuando preguntó quiénes consideraban que no dormían bien, gran parte del auditorio levantó la mano. El rector insistió entonces en que quienes asumen responsabilidades necesitan cuidar su bienestar integral.
“Necesitan estar bien física, emocional y mentalmente para enfrentar los retos cotidianos”, señaló, y recomendó no dejar crecer problemas relacionados con la ansiedad u otras dificultades que requieren atención.
También destacó tres habilidades que consideró fundamentales más allá de cualquier formación profesional: hablar, escuchar y escribir bien. Una buena comunicación, dijo, puede marcar diferencias incluso entre personas con preparación técnica semejante.
En la parte final de la conferencia explicó que la motivación puede disminuir con el tiempo, mientras que la disciplina permite sostener objetivos aun en etapas en las que el entusiasmo se reduce.
La sesión cerró con preguntas de estudiantes de distintos planteles. Ahí, el rector volvió sobre uno de los mensajes principales de su intervención: la autoridad no depende solamente del cargo, sino de la congruencia entre lo que se pide y lo que se hace.
También habló sobre la incertidumbre que enfrentan muchas y muchos jóvenes respecto de su futuro. Para explicarlo, compartió parte de su propia trayectoria: estudió Administración Pública y en un principio imaginó un camino ligado a la vida pública, pero distintos giros profesionales terminaron por llevarlo a la Rectoría de la Universidad de Colima.
“No se pongan mucha presión; las respuestas van apareciendo y, si no, hay que buscarlas”, les dijo. Y ante las dudas sobre intentar o no una meta, añadió: “No hay manera de que compruebes si algo es posible o no si no lo intentas”.
Al concluir, Alejandro Novela señaló que los aprendizajes compartidos durante la sesión pueden servir a quienes asumirán responsabilidades en beneficio de sus compañeras y compañeros y de la propia Universidad.
Por último, como presidente de la Federación de Estudiantes Colimenses, le entregó un reconocimiento a Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño por su participación como conferencista en la Escuela de Cuadros FEC 2026.
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Boletín
Estudiantes y personal de la UdeC plantan
240 árboles en la playa El Real, en Tecomán
*Encabezaron la jornada el alcalde de Tecomán, Armando Reyna Magaña y la presidenta del Voluntariado de la Universidad de Colima, Blanca Liliana Díaz Vázquez.
“Plantar un árbol debe ser algo más que una acción simbólica: es una oportunidad para asumir responsabilidad sobre el entorno y contribuir a su conservación”, señaló Blanca Liliana Díaz Vázquez, presidenta del Voluntariado de la Universidad de Colima (UdeC) y coordinadora del Sistema Institucional de Gestión Ambiental (SIGA), durante una jornada del programa ReforestAcción realizada en coordinación con el Ayuntamiento de Tecomán.
Durante la actividad, estudiantes y personal universitario plantaron 240 árboles en las inmediaciones de la playa El Real.”
Díaz Vázquez recordó que, desde hace dos años, quienes ingresan a la UdeC, tanto a bachillerato como a licenciatura y el posgrado, tienen entre sus primeras acciones dentro de la institución el compromiso de plantar y cuidar un árbol.
La intención detrás de este esfuerzo, dijo, es que el cuidado ambiental trascienda una actividad aislada y se convierta en una práctica que acompañe la formación del estudiantado.
ReforestAcción, dijo, es un proyecto que la Universidad de Colima desarrolla como parte de las acciones para avanzar hacia una institución más sustentable y, al mismo tiempo, formar una ciudadanía más comprometida con su entorno.
En la jornada participaron estudiantes de los bachilleratos 5, 20, 24 y 35, así como personal de las facultades de Ciencias Biológicas y Agropecuarias y de Contabilidad y Administración de Tecomán.
Los 240 ejemplares plantados corresponden a especies como rosa morada, pingüica, cedro rojo, primavera y tabachín, entre otras.
Durante el evento, el presidente municipal de Tecomán, Armando Reyna Magaña, destacó que el compromiso no termina con plantar los árboles, sino que implica garantizar su cuidado para que puedan desarrollarse y beneficiar a las futuras generaciones.
Consideró que la colaboración entre la Universidad de Colima, el Ayuntamiento y la comunidad estudiantil permite impulsar acciones ambientales con impacto a largo plazo.
También se sumaron a la actividad Marco Antonio Sambrano Aguayo, director de la Facultad de Contabilidad y Administración de Tecomán, en representación de la delegada Ana Lilia Moreno Osegueda; Roberto Alcocer, director de Ecología; Benjamín Olivares, director de Servicios Públicos; Jorge Cabrera, director de Residuos Sólidos del Ayuntamiento de Tecomán, así como directivos universitarios.



















