Surfing en Colima vive su época dorada: una generación de talento proyecta al estado como potencia nacional

COLIMA.- Hace apenas unas décadas, el surfing en Colima era una actividad conocida únicamente por un reducido grupo de apasionados del mar. Hoy, la historia es muy distinta. El estado atraviesa una de las etapas más importantes en su desarrollo deportivo gracias al surgimiento de una generación de atletas que ha colocado a las playas colimenses en el mapa nacional e internacional.

Para Antonio Ruiz Mendoza, presidente de la Asociación de Surfing del Estado de Colima, el momento que vive esta disciplina no es producto de la casualidad, sino del trabajo de varias generaciones de deportistas, entrenadores, familias, escuelas de surf y promotores que han apostado por consolidar una cultura deportiva alrededor del océano.

«Colima hoy vive una etapa muy importante. Tenemos exponentes que están poniendo el nombre del estado muy en alto y, lo más importante, vienen detrás muchos niños y jóvenes que quieren seguir ese camino», afirmó durante una entrevista con AFmedios.

Alan Cleland y una generación que inspira

Hablar del auge del surfing colimense es hablar inevitablemente de Alan Cleland, considerado actualmente el máximo referente del surf mexicano y uno de los deportistas que ha demostrado que desde las playas de Colima se puede competir al más alto nivel del mundo.

Pero Alan no es el único nombre que ilusiona al surfing estatal. Antonio Ruiz destacó también el crecimiento de atletas como Ana Lilia González, además de jóvenes como Isaac Adame y Uriel Espitia, quienes recientemente obtuvieron medallas de plata en competencias nacionales organizadas por la Asociación Deportiva Nacional de Surfing (ADE), resultados que reflejan el nivel que ha alcanzado la nueva generación de deportistas colimenses.

A ellos se suman figuras ampliamente conocidas entre la comunidad surfista como Lilo y otros exponentes que durante años han contribuido a posicionar a Colima como una de las entidades con mayor tradición en este deporte.

Para Ruiz Mendoza, estos atletas cumplen un papel fundamental porque se convierten en modelos para las nuevas generaciones.

«Queremos que los niños los vean y entiendan que sí se puede. Que desde Colima pueden alcanzar sus sueños y competir contra cualquiera», expresó.

Las playas de Colima, un laboratorio natural para el surf

El dirigente explicó que una de las grandes fortalezas del estado es la diversidad de sus playas.

A diferencia de otros destinos donde existe un solo punto reconocido para practicar surfing, Colima ofrece escenarios para distintos niveles de experiencia.

Entre ellos mencionó Pascuales, considerada por los propios surfistas como la «Universidad del Surf», debido a la calidad y potencia de sus olas; El Paraíso, Cuyutlán, Olas Altas, La Boquita, Campos, Tepalcates e incluso zonas poco conocidas por el turismo tradicional, pero muy apreciadas por quienes practican este deporte.

Incluso reveló que existen olas en Manzanillo que únicamente son accesibles por embarcación y que, por sus características, son comparables con algunas de las rompientes más famosas del mundo.

«Tenemos olas que mucha gente ni siquiera sabe que existen y que son espectaculares para practicar surf», comentó.

Mucho más que un deporte extremo

Aunque comúnmente el surfing es catalogado como un deporte extremo, Ruiz Mendoza considera que esa definición se queda corta.

Explicó que cada sesión en el mar representa una experiencia de aprendizaje, disciplina y crecimiento personal.

«El mar te enseña humildad. Cuando estás frente a él entiendes que eres muy pequeño ante su inmensidad. Aprendes paciencia, resiliencia y respeto», señaló.

Añadió que el surfing desarrolla habilidades físicas, pero también fortalece la estabilidad emocional, la concentración y la capacidad para enfrentar la frustración.

Por ello, quienes comienzan a practicarlo deben hacerlo de manera gradual y bajo la supervisión de instructores capacitados.

El primer requisito, enfatizó, es saber nadar.

Posteriormente viene el aprendizaje sobre corrientes marinas, mareas, dirección del viento, tipos de oleaje y normas básicas de seguridad.

«La gente cree que solo es pararse en una tabla, pero detrás hay mucha preparación y mucho respeto por el océano», explicó.

Derribando viejos prejuicios

Uno de los aspectos que más preocupa al presidente de la Asociación de Surfing es combatir la imagen equivocada que durante años se construyó alrededor de quienes practican este deporte.

Recordó que durante mucho tiempo el surfista fue asociado con estereotipos negativos.

«Se pensaba que el surfista era un vago, que no estudiaba, que consumía drogas o que no tenía profesión. Hoy la realidad es completamente diferente», afirmó.

Actualmente, explicó, dentro de la comunidad surfista hay profesionistas, empresarios, estudiantes, madres y padres de familia que utilizan este deporte como una herramienta para mejorar su calidad de vida y transmitir valores positivos.

«La cultura del surf hoy busca formar mejores ciudadanos, mejores personas y mejores seres humanos», sostuvo.

Un aliado del turismo y la economía

El crecimiento del surfing también representa una oportunidad económica para Colima.

Cada competencia atrae deportistas, entrenadores, jueces, familiares y visitantes que consumen hospedaje, restaurantes, transporte, comercios y servicios turísticos.

Ruiz Mendoza señaló que estados como Oaxaca ya han demostrado que el surfing puede convertirse en un importante motor económico, y considera que Colima tiene condiciones similares para lograrlo.

«Tenemos playas extraordinarias, gastronomía, paisajes y deportistas de alto nivel. Todo está para que Colima sea un referente nacional del surf», afirmó.

La relación entre los surfistas y el océano también implica una responsabilidad ambiental.

Por ello, la Asociación de Surfing promueve campañas permanentes para evitar que visitantes dejen basura en las playas y fomentar el respeto por los ecosistemas costeros.

Durante los eventos deportivos es común observar jornadas de limpieza y mensajes dirigidos al público para mantener limpias las zonas donde se realizan las competencias.

«Nuestro lugar de entrenamiento es el mar. Si nosotros no lo cuidamos, nadie lo va a hacer por nosotros», afirmó.

El mejor momento del surfing colimense

Para Antonio Ruiz Mendoza, la combinación entre talento deportivo, escenarios naturales, crecimiento de escuelas de surf, organización de competencias y respaldo de instituciones permite afirmar que el surfing colimense atraviesa su mejor momento.

Cada vez son más los niños que toman una tabla por primera vez, más familias que se involucran en este deporte y más atletas que representan al estado en competencias nacionales e internacionales.

Con referentes como Alan Cleland, Ana Lilia Gonzalez «Lilo» y una nueva generación que continúa emergiendo, el dirigente considera que el siguiente paso será consolidar a Colima no solo como una tierra de grandes surfistas, sino como uno de los principales destinos del surfing en México.

«Lo más importante no son únicamente las medallas; es que cada vez hay más jóvenes creyendo que pueden cumplir sus sueños desde nuestras playas. Ese es el verdadero triunfo del surfing colimense», concluyó.

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