Celebran Beltane en Colima con rituales de agradecimiento, unión y conexión con la naturaleza

COLIMA.- La noche del sábado 9 de mayo, un grupo de personas se reunió en Colima para celebrar Beltane, antigua festividad de origen celta vinculada con la fertilidad, el renacimiento de la naturaleza y la llegada de la temporada luminosa del año, en un encuentro donde se realizaron rituales simbólicos, ceremonias de unión y actividades de agradecimiento a la vida y a los ciclos naturales.

La celebración, impulsada por integrantes de comunidades espirituales y practicantes de tradiciones neopaganas y wiccanas, incluyó elementos característicos de esta festividad ancestral, como el encendido de fuego ceremonial, la decoración con flores y la realización de rituales enfocados en la abundancia, la fertilidad y la renovación espiritual.

La ceremonia comenzó con un ritual de bienvenida y en el marco del evento hubo consagración del pan y del vino, símbolos relacionados con la prosperidad, la unión y la gratitud. Durante la noche también se contó con la participación del grupo musical “Anahata Ritmos y Sonidos Ancestrales”, cuyos instrumentos y cantos acompañaron las distintas actividades rituales realizadas alrededor del fuego.

Entre las actividades destacaron la tradicional danza de los listones o “palo de mayo”, representación de la fertilidad y la conexión entre la tierra y la vida; el salto del fuego, como símbolo de purificación y renovación; así como el denominado “caldero de bendiciones”, espacio destinado a depositar intenciones, deseos y agradecimientos.

Durante el encuentro, Omar Wood, integrante del colectivo “Las Brujas de Wood”, explicó que Beltane representa “la bienvenida del verano” y forma parte de una tradición celta que conmemora la fertilidad y la fecundidad de la tierra.

“Es parte del paganismo, parte de la cultura wiccana, que es celebrar la vida prácticamente”, expresó.

En el evento también se llevó a cabo una ceremonia simbólica de unión de pareja celta y boda, aprovechando el significado espiritual de la festividad, relacionada históricamente con las uniones amorosas y las bendiciones de pareja.

“Beltane celebra precisamente la fertilidad y en estos tiempos se celebran los matrimonios, las bendiciones, los noviazgos y las bodas. Aproveché el momento para hacer la mía”, comentó.

Los participantes señalaron que, más allá de creencias particulares, este tipo de ceremonias representan un acto de agradecimiento por la vida y por los ciclos de la naturaleza, una visión que, afirmaron, también estuvo presente en culturas ancestrales de distintas partes del mundo, incluidas las civilizaciones prehispánicas de México.

“Al final de cuentas, cada cultura le pone un nombre diferente a los dioses, pero realmente lo que estamos festejando es el sol”, explicó Omar Wood.

“Cuando el sol se acerca a la tierra se termina el hielo, los animales salen a reproducirse y empieza la cosecha; es prácticamente la bienvenida del sol”.

Los asistentes destacaron que estas celebraciones guardan similitudes con las prácticas rituales de pueblos originarios que honraban los ciclos solares, lunares y agrícolas, como las ceremonias relacionadas con el maíz, las lluvias o las temporadas de siembra y cosecha.

“Antes que nada, saber que no es malo, no es del demonio”, señaló el organizador al referirse a la percepción que algunas personas tienen sobre estas tradiciones.

“Nuestros ancestros, en diferentes culturas, celebraban los ciclos lunares, solares, del campo y del maíz. Simplemente es conocer un poquito de historia, de antropología y llenarnos de cultura”.

Añadió que el sentido principal de la ceremonia es mantener un agradecimiento constante hacia la vida y valorar cada oportunidad de crecimiento personal y espiritual.

“Todos los días son una oportunidad nueva para ser mejores”, expresó.

La reunión concluyó con actividades de convivencia y mensajes enfocados en la libertad espiritual, la conexión con la naturaleza y el reconocimiento de las tradiciones ancestrales como parte de la diversidad cultural contemporánea.

Los organizadores describieron la velada como “una noche de fuego, unión y renovación”, en la que se celebró el amor, la vida y la abundancia mediante rituales inspirados en antiguas tradiciones que continúan vigentes entre distintos grupos espirituales alrededor del mundo.

Derechos Reservados AF