Jalisco.- En medio de un sistema “rebasado” y con un problema creciente de capacidad institucional para ordenar cómo se mueve la ciudad, el Observatorio de Movilidad A.C. arrancó este jueves en Jalisco como una iniciativa ciudadana que busca dar seguimiento, generar propuestas y evidenciar fallas estructurales que, desde hace años, afectan la calidad de vida en el estado.
Durante la presentación, el presidente del organismo, Enrique Dueñas Rodríguez, sostuvo que el actual modelo de movilidad enfrenta un deterioro de fondo y no solo fallas aisladas.
“Tenemos un problema grave de capacidad institucional. Falta coordinación, sobran responsabilidades dispersas y no hay seguimiento. Cuando la autoridad no ordena, el caos se vuelve la regla”, afirmó.
El diagnóstico describe un sistema que opera sin coherencia: decisiones fragmentadas, falta de seguimiento y una estructura que no logra responder a la realidad de la ciudad. El impacto ya es visible en la vida diaria: más tiempo perdido, más estrés y mayor incertidumbre”, advirtió.
Frente a ese escenario, el Observatorio de Movilidad A.C, se plantea como un espacio ciudadano y técnico orientado a analizar lo que está ocurriendo, dar seguimiento a las políticas públicas y construir propuestas que permitan corregir el rumbo del sistema.
En ese contexto, Dueñas Rodríguez hizo un llamado a las autoridades de los distintos niveles de gobierno a fortalecer la coordinación y abrir los procesos de toma de decisiones. “La magnitud del problema exige más apertura, mejores decisiones y, sobre todo, capacidad de seguimiento”, indicó.
También subrayó la necesidad de una participación más activa de la sociedad. “La movilidad no se va a corregir sola ni desde un solo lugar. Se requieren espacios de análisis y construcción colectiva que permitan ordenar mejor las soluciones”, agregó.
El Observatorio de Movilidad A.C. presentó en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Guadalajara su primera recomendación pública, dirigida al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, en la que plantea una serie de acciones orientadas a corregir fallas estructurales en el sistema de transporte y garantizar el derecho a una movilidad segura, accesible y eficiente.
Entre los puntos prioritarios se incluyen ampliar la cobertura del transporte en zonas vulnerables, profesionalizar a los operadores, generar un registro confiable de víctimas de siniestros viales, garantizar accesibilidad para personas con discapacidad, avanzar en la integración tarifaria y tecnológica del sistema, así como transparentar el uso de recursos públicos y fortalecer la capacidad institucional mediante la creación de un organismo con autonomía técnica.
El Observatorio está integrado por ciudadanos, especialistas, organizaciones civiles y representantes de distintos sectores. Operará a través de mesas técnicas enfocadas en temas como seguridad vial, transporte público, análisis de datos y participación ciudadana. Su objetivo es generar información, dar seguimiento a las políticas públicas y construir propuestas que permitan mejorar el funcionamiento del sistema.
Aunque surge en Jalisco, el Observatorio tiene una proyección de alcance nacional y busca consolidarse como un espacio de referencia para el análisis y seguimiento de la movilidad en el país.
La iniciativa, además, plantea una participación abierta a la ciudadanía, invitando a especialistas, organizaciones y personas interesadas a integrarse como colaboradores o aliados en la generación de información y propuestas.
Con ello, el Observatorio busca incidir desde su arranque en las decisiones públicas de un sistema que, hoy, enfrenta uno de sus momentos más críticos.
Como parte del arranque del Observatorio, Alma Chávez Guth, presidenta de Víctimas de la Violencia Vial A.C., y ahora también participante en el movimiento, destacó la importancia de incorporar esta agenda dentro de un espacio técnico y ciudadano que permita visibilizar problemáticas que durante años han permanecido fuera del centro de la discusión pública.
Señaló que la atención a quienes sufren siniestros viales sigue siendo una de las principales deudas, tanto a nivel local como nacional. “Las víctimas viales seguimos siendo invisibilizadas y revictimizadas. No recibimos la atención integral que necesitamos y eso también es parte del problema”, expresó.
De acuerdo con datos que citó, en América Latina y el Caribe mueren cada año alrededor de 140 mil personas por siniestros viales y cinco millones resultan gravemente heridas, mientras que en México la cifra anual alcanza las 17 mil muertes, con cerca de mil 500 casos en Jalisco.
Chávez Guth también alertó sobre el incremento de la siniestralidad en motociclistas, con aumentos de entre 30 y 40% en muertes y lesiones graves, así como el impacto económico de estos hechos, que representan cerca del 4% del Producto Interno Bruto a nivel nacional.
“Prevenir es salvar vidas. Nueve de cada diez siniestros viales se pueden evitar si se hacen bien las cosas”, subrayó, al tiempo que llamó a fortalecer políticas públicas de prevención y a que este tipo de espacios contribuyan a que el derecho a una movilidad segura se traduzca en condiciones reales para la población.
En un mensaje desde la experiencia personal, Martha Venegas Trujillo, madre de una víctima de siniestro vial y hoy miembro del Observatorio, recordó que detrás de las cifras hay historias que marcan a las familias de por vida. Su hijo, Ricardo García Venegas, de 22 años, murió en 2009 a causa de un conductor ebrio, un hecho que cambió su vida para siempre.
“Yo no puedo cambiar lo que pasó, pero sí puedo hacer algo para que nadie más tenga que vivirlo”, expresó. A partir de esa pérdida, explicó, decidió involucrarse junto con otras familias en la promoción de reformas como la llamada Ley Salvavidas y el operativo de alcoholimetría, con el objetivo de prevenir nuevas tragedias.
Venegas Trujillo coincidió en que, pese a esos avances, los siniestros viales siguen ocurriendo y continúan afectando a más familias, por lo que consideró fundamental la creación del Observatorio como un espacio que permita visibilizar el problema y exigir responsabilidad.
“La movilidad no es solo moverse de un punto a otro; es regresar a casa. Y cuando alguien no regresa, la vida de una familia cambia para siempre”, afirmó.
En respaldo a la puesta en marcha de este Observatorio participaron representantes de distintos sectores vinculados a la movilidad, desde el ámbito legislativo hasta el técnico, el transporte organizado y la sociedad civil, quienes coincidieron en la necesidad de generar espacios de análisis y seguimiento con mayor capacidad de incidencia.
Entre ellos estuvieron el especialista en movilidad urbana, doctor Nazario Ramírez Ortega; el delegado estatal en Jalisco de CONATRAM, el ingeniero Diego Bolio Corona; y el presidente del Moto Club Jalisco, el ingeniero Ignacio Partida Ruelas.















