Ciudad de México.— El semanario británico The Economist advirtió que el gobierno de Morena, pese a mantener un dominio político sin precedentes en México, comienza a mostrar signos de desgaste y enfrenta riesgos estructurales que amenazan la estabilidad democrática del país.
En un análisis reciente, la publicación señala que Morena controla actualmente 24 de los 32 estados, además de contar con supermayorías en ambas cámaras del Congreso, una concentración de poder que, a juicio del medio, empieza a asemejarse al antiguo régimen de partido único que gobernó México durante gran parte del siglo XX.
Pese a esta hegemonía, The Economist subraya que la consolidación política no se ha traducido en soluciones a problemas históricos como la inseguridad, la corrupción institucional y el bajo crecimiento económico, factores que ponen en duda la capacidad del proyecto morenista para gobernar de manera eficaz en el largo plazo.
El semanario advierte que este “atrincheramiento del poder” reduce los incentivos para corregir fallas estructurales, entre ellas la influencia de los grupos del narcotráfico y la debilidad del Estado de derecho, lo que podría profundizar la crisis de gobernabilidad.
Uno de los señalamientos más críticos del análisis se centra en las finanzas públicas.
The Economist afirma que, bajo los gobiernos de Morena, “México no tiene dinero”. El país registra el crecimiento económico más lento de los últimos 25 años y, de acuerdo con previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mexicana crecerá apenas 1.5% en 2026, aproximadamente la mitad del promedio latinoamericano.
A ello se suma un déficit presupuestario histórico, que alcanzó el 5.7% del PIB en 2024, el nivel más alto en cuatro décadas. Aunque el gobierno federal se comprometió a reducirlo al 2.5%, hasta ahora no lo ha logrado, lo que —según el semanario— pone en entredicho la sostenibilidad de los programas sociales hacia el final del sexenio, en 2030.
En el plano político-electoral, la revista advierte que han comenzado a aparecer grietas en la estructura de Morena. Durante 2025, el partido en el poder sufrió reveses en varias elecciones locales que esperaba ganar con facilidad, lo que sugiere un cambio en el ánimo del electorado. “La luna de miel ha terminado”, apunta la publicación.
Este desgaste se atribuye a una combinación de escándalos de corrupción, cuestionamientos a la política de austeridad, así como a una creciente preocupación ciudadana por el crimen organizado, la escasez de medicamentos y el deterioro de servicios públicos como la educación.
Finalmente, The Economist señala que uno de los principales desafíos del gobierno mexicano es la propia naturaleza de Morena, un partido que nació con débil disciplina interna y que incorporó candidatos de manera indiscriminada y de dudosa reputación. Esta falta de control ha derivado en que varios de sus funcionarios, incluidos gobernadores y senadores, enfrenten acusaciones creíbles de vínculos con el narcotráfico.
Aunque el semanario considera que el actual gobierno es “menos autocrático” que regímenes del pasado, advierte que las reformas judiciales y electorales impulsadas por Morena podrían debilitar la competencia democrática y favorecer un dominio político casi absoluto del partido en el poder.



















