COLIMA.- De acuerdo con información proporcionada por la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) Colima, este lunes se llevó a cabo la ceremonia de clausura y entrega de certificados del curso de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (BREC), un entrenamiento de alta exigencia que durante una semana intensa sometió al personal operativo a los escenarios más rigurosos que se pueden enfrentar en el campo de batalla contra la tragedia.

«Durante cada jornada, las y los participantes pusieron a prueba su resistencia física, temple, disciplina y capacidad de toma de decisiones, enfrentando escenarios reales de alta complejidad».

El adiestramiento no fue una simulación convencional, sino una inmersión profunda en las tácticas de salvamento bajo estándares internacionales. Los instructores del Grupo USAR (Búsqueda y Rescate Urbano, por sus siglas en inglés) diseñaron un entorno hostil donde el personal tuvo que maniobrar entre escombros, lidiar con réplicas sísmicas simuladas, la presencia de agua y diversas condiciones de riesgo controlado.

Este nivel de realismo buscó garantizar que, ante una emergencia real, el personal no solo posea el conocimiento técnico, sino la memoria muscular y psicológica necesaria para actuar con precisión milimétrica cuando cada segundo cuenta para salvar una vida.

«En este ejercicio participaron elementos de la Unidad Estatal de Protección Civil Colima, Protección Civil de Michoacán y la Unidad Municipal de Protección Civil y Bomberos de Manzanillo».

La colaboración interestatal y municipal fue un pilar fundamental de esta capacitación, subrayando la importancia de la interoperabilidad en la gestión de crisis.

La suma de esfuerzos entre los rescatistas de Colima, sus homólogos de Michoacán y el cuerpo de Bomberos de Manzanillo permitió consolidar un frente unido, donde el compromiso y el orden fueron la constante. Este intercambio de experiencias y la unificación de criterios técnicos bajo la supervisión de expertos USAR fortalece la resiliencia de la región, tradicionalmente vulnerable a la actividad sísmica, asegurando que los equipos de rescate hablen un mismo lenguaje operativo en caso de desastres transfronterizos.

«Al cierre de esta etapa, se reconoce el alto nivel de disciplina y entrega de las y los participantes, así como el profesionalismo, experiencia y rigor técnico de los instructores del Grupo USAR».

La entrega de certificados este día no solo representa la culminación de una etapa formativa, sino el reconocimiento a un esfuerzo que trasciende lo administrativo para convertirse en una garantía de seguridad para la población.

El rigor técnico impuesto por los instructores fue la clave para pulir las capacidades operativas de un personal que ahora se encuentra mejor preparado, con un temple forjado en el entrenamiento bajo presión y una capacidad técnica renovada para enfrentar los desafíos que las estructuras colapsadas imponen a la supervivencia humana.

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