SOCIALIZANDO DATOS

8 de marzo

Por: Balvanero Balderrama García

Las miradas particulares de algún movimiento, al ser compartidos se pueden visualizar como un importante entramado que embona, coincide y camina hacia objetivos similares en diversas latitudes.

Tal es la situación de la lucha a favor de equidad, justicia, paz y desarrollo de las mujeres. Sin embargo, a pesar de la coincidencia que se puede dar en diversos países, hacen falta más acciones reales y concretas, cambio de actitudes y de mentalidad.

El común de las mujeres contribuyen, de manera importante, en la construcción de la sociedad, forjan historia; no es posible entender lo que somos sin la participación activa y decidida de la mujer.

En el espacio íntimo del hogar, en el ámbito económico, espacios educativos y en la arena política, la presencia de la mujer es cada vez más preponderante.

Este picar la piedra, es registrado por la ONU –en su sitio web-, a propósito de Día Internacional de la Mujer, en ocho momentos históricos: en Estados Unidos (1909); Copenhague (1910), Alemania-Austria-Dinamarca-Suiza (1911); Rusia (1913-1914); Rusia (1917); ONU –primer Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo- (1975); La Declaración y la Plataforma de Beijing (1995); La 58 Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (2014).

Simplemente, por una cuestión numérica, inmersos como estamos en el sistema democrático que gobierna y decide a través de mayorías, no se puede entender la marginación añeja hacia las mujeres.

Es nuestro país, de mayoría femenina; a nivel nacional, en el año 2015, el 51.43% eran mujeres; en el estado de Colima, el porcentaje fue de 50.68; sólo dos entidades registraron un porcentaje menor al 50 por ciento: Baja California Sur -49.56- y Quintana Roo -49.95- (INEGI, Encuesta Intercensal).

Aunque, quizá, el debate no estriba en el hecho de ser hombres o mujeres, sino en el ser-personas. Sujetos de derechos y obligaciones, más allá de cuestiones de raza, religión, color de piel, estatura, edad, sexo, género.

El respeto a la dignidad de la persona, a cada una en lo particular y a todas en la colectividad, en todo lugar y en todo tiempo.

En sintonía con este tema, y ante los sucesos ocurridos recientemente con agresiones a mujeres, es importante reivindicar el derecho a la seguridad, en la propia casa o en la vía pública.

Sean mujeres jóvenes o de edad avanzada, de la condición etaria que sea, tienen derecho a transitar por los espacios públicos y, con mayor razón, a vivir en su casa con tranquilidad.

balvanero@gmail.com