VISTA

¿QUÉ VIENE?
Por: SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

En forma particular, y muchas veces también de manera grupal, cuando detectamos algo incómodo o que no nos parece, inclusive solamente cuando no nos gusta, preferimos la indiferencia.

Esta acción puede surgir de dos motivaciones internas muy contrastantes. Cerramos los ojos ante algo que intuimos puede perturbarnos o lastimarnos, o bien, por otro lado, ignorar y asumir que el desconocimiento forma parte de ese seguro emocional que nos permite derivar la responsabilidad ante alguna circunstancia. Si no sé qué pasa, entonces no es de mi incumbencia.

Lo mezquino sucede cuando, tal vez en un parpadeo solamente, alcanzamos a darnos cuenta y deliberadamente volteamos los ojos.

En este modo estamos una gran mayoría en nuestro país.

La situación de inseguridad, lo que está sucediendo en el sistema de salud, lo acontecido durante la pandemia, la franca embestida contra el INE y hasta con el IEEC, la verdad casi mística de Ayotzinapa, la inflación, la educación, las instrucciones precisas que se giran a los poderes legislativo y judicial, las campañas anticipadas, el galimatías de los otros datos, la pobreza rampante, la oposición menguante…

Un rosario de muchos más de 15 misterios y 59 cuentas, que por la falta de costumbre del rezo pareciera, ya sin fe, preferimos mejor guardar esta ristra en el cajón del olvido, para que no nos atormente.

Lastimosamente, lejos de afinar, enfocar o dirigir la mirada, preferimos gorda, muy gorda la VISTA.

MICROCUENTO

Y así como Gandhi tiró su segundo zapato desde el tren, así me vi tirando el resto de mis ilusiones contigo, con la esperanza de que tú, o alguien más las aprovechen.