Colima.- El senador confirmó que no comparte la decisión de su partido de ir en alianza en el estado; anunció conversaciones con actores políticos y sociales para definir un proyecto rumbo a 2027.

Virgilio Mendoza Amezcua confirmó su renuncia a la dirigencia estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), luego de que la dirigencia nacional determinara que Colima participará en una alianza electoral, decisión con la que manifestó su desacuerdo.

Durante una rueda de prensa, el senador explicó que la semana pasada fue notificado por el coordinador nacional de procesos electorales del partido, Arturo Escobar, sobre la determinación de la dirigencia nacional. Señaló que, como dirigente, su obligación era acatarla, pero que, a título personal, no estaba de acuerdo con esa ruta política para el estado.

“Mi decisión es dejar la dirigencia del partido. Yo no estoy de acuerdo como colimense que se dé esta alianza”, expresó.

Junto con Mendoza, dirigentes municipales del PVEM anunciaron que también dejarán sus cargos para sumarse a un movimiento que busca construir una alternativa política rumbo al proceso electoral de 2027. El senador aclaró que su renuncia es, por ahora, a la dirigencia y no necesariamente a su militancia; dijo que esperará a conocer si el partido toma alguna determinación al respecto.

Busca acuerdos con partidos y sociedad civil

Mendoza anunció que intensificará las conversaciones con liderazgos políticos, empresariales, sociales y ciudadanos para impulsar un frente opositor en Colima. Sostuvo que el objetivo es construir acuerdos que permitan definir candidaturas y una agenda común, sin que las decisiones nacionales de los partidos estén por encima de las necesidades locales.

Indicó que buscará acercamientos con representantes del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y otras fuerzas políticas, además de organizaciones civiles y ciudadanos sin militancia partidista. También llamó a los liderazgos locales a promover acuerdos con sus respectivas dirigencias nacionales para facilitar una posible alianza.

Afirmó que la construcción del frente no debe partir de una candidatura previamente definida, sino de mecanismos transparentes para determinar quién cuenta con mayor respaldo y capacidad para encabezar el proyecto. Entre los criterios que planteó mencionó la competitividad electoral, la capacidad administrativa y la experiencia para gobernar.

El senador sostuvo que, según mediciones a las que hizo referencia durante la rueda de prensa, alrededor de 60 por ciento de los colimenses buscaría un cambio político; sin embargo, no presentó públicamente los estudios ni las cifras que respaldarían esa afirmación.

Al explicar su desacuerdo con la alianza, Mendoza cuestionó el desempeño del actual gobierno de Manzanillo y señaló problemas en servicios públicos, seguridad y cercanía con la población. Consideró que la evaluación de quienes han gobernado debe ser un factor para definir las candidaturas de 2027.

El legislador, quien fue presidente municipal de Manzanillo en dos ocasiones, dijo que buscará dialogar con aspirantes a la alcaldía y con distintos sectores para construir propuestas dirigidas a atender los problemas del municipio.

También señaló que el frente que propone debería tener presencia en los distintos municipios del estado y no limitarse a la contienda por la gubernatura.

Mendoza reconoció que aspira a gobernar Colima, pero afirmó que su eventual candidatura dependerá de los acuerdos que se alcancen y de la valoración que hagan los distintos actores sobre quién puede encabezar el proyecto.

“Si en una gran mesa política de actores de diferentes sectores saliera que es Virgilio el que tiene la capacidad de liderazgo, la experiencia con resultados acreditados, me encantaría; si no, tenemos que ver quién cumple ese perfil y apoyar”, declaró.

El senador agregó que, por el momento, su prioridad es consolidar el frente opositor y construir una agenda común. Sobre su permanencia en el grupo parlamentario del PVEM en el Senado, indicó que continuará en él, al menos en esta primera etapa, mientras define los siguientes pasos de su participación política.

La renuncia a la dirigencia estatal y las conversaciones anunciadas abren un nuevo capítulo en la organización de las fuerzas políticas de oposición en Colima, de cara a las elecciones de 2027, cuando se renovarán la gubernatura, las presidencias municipales y el Congreso local.