Mónica González Torres, directora para la Atención Integral a la Discriminación y Violencia de Género de la Universidad de Colima, tomó de protesta este miércoles 3 de marzo, como integrante del primer Consejo Consultivo del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en el estado, durante la Quinta Sesión Ordinaria 2026 de este Sistema.
El Consejo Consultivo, dijo Mónica González en entrevista, “es un órgano colegiado de opinión, asesoría y promoción de las políticas, programas, lineamientos, instrumentos, procedimientos, servicios, acciones y los proyectos e insumos que diseñe, desarrolle o implemente el Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Colima”.
El Consejo Consultivo, explicó, surge como un órgano de asesoría y propuesta que acompañará al sistema estatal —conformado por titulares de distintas dependencias gubernamentales, instancias educativas y organismos especializados— con el propósito de incidir en el diseño de políticas públicas y estrategias que respondan a las problemáticas que enfrentan las infancias y adolescencias en Colima.
De acuerdo con Mónica González, quien representa a la Universidad de Colima en este organismo, la diversidad de perfiles que incluye permitirá articular experiencias en la prevención de riesgos digitales, atención a la violencia sexual infantil y en el fortalecimiento familiar y promoción de entornos escolares seguros. “El objetivo no es que el Consejo sea únicamente un órgano al que se le consulte de manera eventual, sino que tenga incidencia real mediante propuestas concretas, estrategias y acciones coordinadas con las distintas secretarías”.
Destacó que, entre los principales planteamientos que ya trabajan, está la construcción de un Modelo Estatal de Prevención de la Violencia Sexual Infantil y Adolescente, derivado de la identificación de riesgos presentes, tanto en entornos físicos como digitales. Asimismo, impulsan el fortalecimiento de entornos escolares seguros, dignos y libres de violencia, con énfasis en la erradicación del bullying, la discriminación y el ciberacoso.
La intención, explicó, es que la preocupación de niñas, niños y adolescentes al asistir a la escuela “sea aprender y convivir, no protegerse de agresiones”.
Otro de los programas en desarrollo es el de Entornos Seguros en el Ámbito Digital, que contempla la construcción de rutas críticas de atención y herramientas de prevención frente a los riesgos asociados al uso de redes sociales, plataformas y videojuegos.
El plan de trabajo también integra acciones en materia de salud mental, prevención de la obesidad, fortalecimiento de la comunicación y corresponsabilidad familiar, así como la atención a factores estructurales que inciden en la violencia, como el consumo de sustancias y el hacinamiento en los hogares.
Subrayó que la participación de la Universidad de Colima en este Consejo, cobra relevancia particularmente por la experiencia acumulada en las acciones para la igualdad de género, cultura de paz y promoción del buentrato.
Desde la Dirección para la Atención Integral a la Discriminación y la Violencia de Género, recordó, se han desarrollado estrategias orientadas a generar espacios educativos seguros y relaciones interpersonales basadas en el respeto y el buentrato, enfoque que ahora se busca replicar en otros niveles educativos.
“La violencia se ha normalizado en muchos ámbitos. Tenemos que mostrar que existen otras formas de relacionarnos. Cuando enseñamos a niñas, niños y adolescentes dinámicas basadas en el respeto y el buentrato, también generamos una incidencia en las personas adultas”, agregó.
Si bien reconoció que el diseño de políticas públicas y la asignación presupuestal son una responsabilidad gubernamental, enfatizó que “la sociedad civil también tiene un papel fundamental en la exigibilidad de derechos y la construcción de entornos seguros”.
“Hay un deber reforzado de las personas adultas -destacó- para garantizar condiciones saludables a las infancias y adolescencias. No podemos dejar de insistir en la prevención, porque hablamos del presente y del futuro de nuestra sociedad”.
Finalmente, señaló que con esta instalación, Colima avanza en la consolidación de mecanismos participativos que buscan asegurar que niñas, niños y adolescentes “ejerzan plenamente sus derechos en entornos libres de violencia y discriminación”.

















