COLIMA.— Una pierna hinchada, dolor inexplicable, enrojecimiento o una sensación inusual de calor pueden parecer molestias pasajeras, pero también podrían ser las primeras señales de una trombosis, una condición que, si no se detecta y atiende oportunamente, puede ocasionar complicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida.

En el marco del Día Mundial de la Trombosis, conmemorado cada 13 de octubre, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Colima llamó a la población a conocer los síntomas de esta enfermedad, identificar sus factores de riesgo y adoptar medidas sencillas para prevenirla.

La doctora Jessica Gil Lozada, titular de la Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas del IMSS en Colima, explicó que la trombosis ocurre cuando se forma un coágulo dentro de un vaso sanguíneo, dificultando o bloqueando la circulación normal de la sangre.

Uno de los principales peligros aparece cuando el coágulo se desarrolla en las venas profundas, especialmente de las piernas, pues existe la posibilidad de que se desprenda y viaje hasta los pulmones, provocando una embolia pulmonar, una emergencia médica que requiere atención inmediata.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de sufrir una trombosis?

Aunque puede presentarse en distintas personas, existen condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar coágulos sanguíneos.

Entre los factores de riesgo destacan la obesidad, el tabaquismo, el embarazo, las cirugías recientes, las fracturas, algunas enfermedades crónicas, el cáncer y los antecedentes personales o familiares de trombosis.

Sin embargo, uno de los factores que merece especial atención es la inmovilidad prolongada.

Permanecer sentado durante muchas horas, ya sea por cuestiones laborales, viajes largos en automóvil o avión, o pasar demasiado tiempo acostado sin movilizar las piernas, puede favorecer la formación de coágulos, particularmente en personas que presentan otros factores de riesgo.

Por ello, el IMSS recomienda interrumpir los periodos prolongados de inactividad, levantarse periódicamente, cambiar de posición y realizar movimientos con las piernas para estimular la circulación sanguínea.

Cuatro señales de alerta que no debes ignorar

La especialista señaló que existen manifestaciones físicas que pueden advertir sobre la presencia de una trombosis, especialmente cuando aparecen de manera repentina.

Entre las principales señales se encuentran:
– Hinchazón: aumento de volumen, generalmente en una sola pierna.
– Dolor: molestias o sensibilidad en la extremidad afectada, incluso sin haber sufrido algún golpe.
– Enrojecimiento: cambios en la coloración de la piel.
– Sensación de calor: aumento de temperatura en la zona afectada.

La presencia de estos síntomas no significa necesariamente que exista una trombosis, pero sí requiere valoración médica, especialmente cuando la persona presenta factores de riesgo.

Gil Lozada recomendó evitar la automedicación y acudir a los servicios de salud para recibir un diagnóstico adecuado.

¿Cuándo se convierte en una emergencia?

Una de las complicaciones más peligrosas de la trombosis venosa profunda es la embolia pulmonar, que ocurre cuando un coágulo obstruye una arteria de los pulmones.

El IMSS advirtió que la dificultad repentina para respirar, el dolor en el pecho, los desmayos o la tos con sangre son señales de emergencia que requieren atención médica inmediata.

Ante cualquiera de estas manifestaciones, es fundamental solicitar ayuda de los servicios de emergencia y no esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos.

¿Qué puedes hacer para prevenirla?

La buena noticia es que existen hábitos cotidianos que contribuyen a disminuir el riesgo de desarrollar trombosis.

Mantenerse físicamente activo, caminar con regularidad, conservar un peso saludable, evitar fumar y controlar las enfermedades crónicas son algunas de las recomendaciones del Seguro Social.

En el caso de quienes realizan viajes largos o trabajan durante varias horas frente a una computadora, resulta conveniente hacer pausas para caminar y movilizar las piernas.

Asimismo, las personas que recientemente fueron sometidas a una cirugía, permanecen hospitalizadas o presentan antecedentes de trombosis deben seguir las indicaciones médicas específicas para prevenir la formación de coágulos.

La institución explicó que en sus unidades médicas se realizan valoraciones para identificar factores de riesgo y determinar, de acuerdo con las condiciones de cada paciente, las medidas de prevención, diagnóstico y tratamiento necesarias.

Finalmente, el IMSS Colima invitó a la población derechohabiente a acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) para recibir orientación y mantener bajo vigilancia las enfermedades que puedan incrementar el riesgo de trombosis.

Reconocer las señales de alerta, mantenerse activo y buscar atención médica a tiempo puede marcar la diferencia entre una complicación grave y un tratamiento oportuno.

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