PARA PENSAR
Por: Carlos M. HERNÁNDEZ SUÁREZ
El mundo amaneció particularmente revuelto hoy. La muerte de una mujer estadounidense a manos de un agente del ICE en Minnesota ha caldeado los ánimos en la Unión Americana; los gigantes petroleros de USA le dan las gracias a Trump, pero también le dicen que en este momento no pueden invertir en Venezuela porque la gobernabilidad en ese país no está garantizada, por lo que la actividad económica en Venezuela podría tardar en reactivarse, lo cual es muy peligroso.
El ejército allá ya no sabe qué hacer; Cuba no tarda en acusar a Venezuela de la muerte de la guardia personal de Maduro. La Comunidad Económica Europea (CEE) aprovechó la oportunidad y, repentinamente, acaba de concluir una discusión de 30 años sobre un intercambio agrícola con Sudamérica, la que se negaron a firmar Francia y otros, porque afectaría a sus agricultores.
Las protestas subieron de tono en Irán; Trump dice que va por Dinamarca por las buenas o por las malas para evitar que caiga en manos de Rusia o China; también dijo que va por objetivos en territorio mexicano. Las acusaciones de que México le regala mucho petróleo a Cuba ya subieron de tono en las cámaras alta y baja de Estados Unidos; alguien sacó los números de la bolsa de trabajo de la industria del narcotráfico en México y nada más le faltó proponer asegurarlos al IMSS.
En la película “El fanático”, Robert De Niro vende cuchillos de cocina y, para demostrar su filo, cada vez que un cliente potencial duda, se levanta el pantalón y se rasura la pantorrilla. En una de esas dice: “a la siguiente, voy a tener que rasurarme el trasero”. Así está el pobre Noroña: ya no sabe a dónde viajar en primera clase para seguir cumpliendo su papel de distractor de lo que verdaderamente importa.



















