Tensión en el Golfo Pérsico: Irán asegura haber atacado al USS Abraham Lincoln; EE.UU. lo niega

La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló este domingo luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmara haber impactado con cuatro misiles balísticos al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en aguas del Golfo Pérsico.

De acuerdo con medios oficiales iraníes, el presunto ataque sería parte de la respuesta a las recientes agresiones atribuidas a Washington y a Israel, tras la muerte del líder supremo iraní. En un comunicado, la fuerza iraní advirtió que “la tierra y el mar se convertirán cada vez más en el cementerio de los agresores terroristas”.

El USS Abraham Lincoln, un portaaviones nuclear clase Nimitz desplegado a finales de enero en el Mar Arábigo, forma parte del mayor refuerzo militar estadounidense en Medio Oriente desde 2003. La embarcación transporta aeronaves de combate como los F/A-18 Super Hornet y F-35C Lightning II, y opera cerca de la región en apoyo a misiones de defensa aérea.

Sin embargo, el United States Central Command (CENTCOM) desmintió categóricamente la versión iraní. En un mensaje difundido en redes sociales, calificó la afirmación como “mentira” y aseguró que los misiles “ni siquiera se acercaron” al buque, el cual continúa operando con normalidad. El Pentágono respaldó esta postura al confirmar que no se registraron impactos ni daños en la flota.

El cruce de declaraciones ocurre en medio de un contexto de enfrentamientos directos. Washington ha reportado el hundimiento de un buque de guerra iraní y bajas entre sus tropas, mientras Teherán ha lanzado ataques contra bases en países aliados de Estados Unidos como Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Bahréin.

Analistas internacionales advierten que las declaraciones podrían formar parte de una estrategia de propaganda en ambos frentes, en un conflicto que amenaza con extenderse a escala regional. Hasta el momento, ninguna de las partes ha presentado evidencia visual que confirme sus versiones.

La comunidad internacional mantiene atención sobre el desarrollo de los acontecimientos, mientras líderes europeos discuten posibles medidas diplomáticas ante el riesgo de una escalada mayor en el Golfo Pérsico.