COLIMA.- Al menos 58 viviendas afectadas en Manzanillo, 177 personas refugiadas, más de 70 árboles caídos y daños importantes en la franja costera forman parte del balance preliminar del huracán Simón en Colima, informó Erick González Sánchez, director general de la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC).

Aunque el huracán Simón ya no representa un riesgo para el estado de Colima, su paso por las cercanías de las costas dejó afectaciones en viviendas, establecimientos comerciales, infraestructura costera y carreteras, principalmente en los municipios de Manzanillo y Tecomán.

En entrevista con AFmedios, el director general de la Unidad Estatal de Protección Civil, Erick González Sánchez, informó que la emergencia ha concluido y que, hasta el momento, se mantiene un saldo blanco, sin personas fallecidas, lesionadas o desaparecidas relacionadas con el fenómeno meteorológico.

Sin embargo, reconoció que los daños materiales todavía se encuentran en proceso de evaluación y que algunas comunidades costeras enfrentan una situación complicada debido al avance del mar, que ha provocado la pérdida de zonas de playa y afectaciones a construcciones cercanas a la costa.

Manzanillo y Tecomán concentran daños importantes

Uno de los puntos con mayores afectaciones es Manzanillo, donde el incremento del nivel del agua provocó inundaciones en sectores como La Alameda, Punta Chica, Punta Grande y la colonia Libertad, así como en zonas cercanas a la laguna de Cuyutlán.

González Sánchez detalló que hasta el momento se han censado alrededor de 58 viviendas afectadas, aunque la cifra podría incrementarse conforme avancen las revisiones.

Los daños incluyen mobiliario doméstico, estructuras de viviendas y otras pérdidas materiales que todavía están siendo cuantificadas.

En el caso de Tecomán, la situación más preocupante se presenta en la playa de Tecoanillo, donde el oleaje ha avanzado sobre la zona comercial y habitacional.

El funcionario explicó que en esta comunidad existen más de cinco enramadas expuestas a los efectos del mar, además de viviendas y una escuela primaria que actualmente se encuentra muy cerca del punto donde rompen las olas.

También se reportaron afectaciones en las playas El Paraíso, El Real y Pascuales, aunque con diferentes niveles de intensidad.

En El Paraíso, señaló, el avance del mar ha provocado que prácticamente desaparezca parte de la playa, una problemática que ya existía y que se agravó con las condiciones generadas por Simón.

Una situación similar se observa en Las Brisas, Manzanillo, donde viviendas y comercios están siendo afectados por el oleaje.

Ante este escenario, González Sánchez reconoció que será necesario analizar alternativas de largo plazo para las familias y comerciantes establecidos en las zonas más vulnerables, incluyendo la posibilidad de reubicaciones.

Evacuaciones preventivas y 177 personas en refugios

Durante la emergencia se realizaron evacuaciones preventivas en comunidades como El Centinela y La Becerrera, mientras que se habilitaron refugios temporales en Tecomán, Manzanillo, Comala, Coquimatlán e Ixtlahuacán.

El titular de Protección Civil informó que aproximadamente 177 personas permanecieron resguardadas en estos espacios, mientras que otras decidieron trasladarse por sus propios medios a domicilios de familiares.

Explicó que las evacuaciones se determinaron a partir de los pronósticos meteorológicos y las condiciones de riesgo identificadas en cada localidad.

Reconoció que uno de los principales obstáculos durante estas contingencias es convencer a la población de abandonar preventivamente sus viviendas cuando todavía no se presentan lluvias intensas.

“La gente a veces quiere que ya los evacues cuando empieza a llover y a veces es bastante tarde”, expresó.

Más de 70 árboles caídos y deslizamientos carreteros

El paso de Simón también dejó árboles derribados, deslizamientos de tierra, cortes de energía eléctrica y acumulación de escombros en diferentes puntos del estado.

González Sánchez precisó que se atendieron más de 70 árboles caídos, algunos de ellos sobre avenidas y vialidades principales, con apoyo de corporaciones estatales y fuerzas federales.

También se registraron deslizamientos en la carretera Villa de Álvarez-Minatitlán y en vías de comunicación de Manzanillo, donde fue necesaria la intervención de maquinaria para retirar el material.

De acuerdo con el funcionario, las carreteras estatales se encontraban transitables al momento de la entrevista, aunque advirtió que persistían riesgos por pavimento húmedo, baches y posibles nuevos desprendimientos de tierra.

Otro punto que generó preocupación fue el río Marabasco, cuyo nivel alcanzó el 100 por ciento de su capacidad durante el domingo, aunque finalmente no se desbordó, según el reporte del titular de la UEPC.

En cuanto a accidentes vehiculares, señaló que la incidencia fue baja durante el periodo de emergencia, situación que relacionó con la disminución de la movilidad, especialmente en Manzanillo.

Personas ingresaron al mar pese a las restricciones

Uno de los aspectos que más preocupó a las autoridades fue el incumplimiento de las restricciones de acceso a las playas.

El director de Protección Civil señaló que, pese a los acordonamientos y advertencias por oleaje peligroso, algunas personas ingresaron al mar, obligando a guardavidas a intervenir y poner en riesgo su propia integridad para rescatarlas.

Mencionó el caso de una mujer en Manzanillo que tuvo que ser auxiliada por guardavidas y que posteriormente fue trasladada a los separos de la Policía Municipal debido a su comportamiento durante la intervención.

Advirtió que ignorar los señalamientos de seguridad puede constituir una falta administrativa y derivar en sanciones conforme a los reglamentos municipales, incluyendo arrestos de hasta 24 o 36 horas, según corresponda.

Asimismo, explicó que los establecimientos comerciales que incumplan las disposiciones de Protección Civil y expongan a sus clientes o trabajadores a situaciones de peligro también podrían ser sancionados.

El funcionario reconoció que resulta complicado impedir completamente el ingreso a las playas, especialmente en Manzanillo, debido a que existen accesos desde hoteles, viviendas particulares y otros establecimientos.

No obstante, insistió en que las restricciones buscan evitar tragedias y no limitar injustificadamente las actividades de la población.

Simón cambió constantemente de trayectoria

Sobre el comportamiento del huracán, González Sánchez explicó que Simón presentó modificaciones importantes en su trayectoria desde que se desarrolló como tormenta tropical.

Recordó que inicialmente los pronósticos contemplaban un posible impacto directo en Colima; posteriormente, la trayectoria apuntó hacia La Huerta, Jalisco, pero el sistema volvió a cambiar de dirección y continuó desplazándose sin tocar tierra en las costas colimenses.

Incluso, señaló que durante el sábado el huracán prácticamente permaneció estacionario durante algunas horas, antes de modificar nuevamente su desplazamiento.

Estas variaciones, explicó, obligaron a realizar ajustes constantes en las medidas preventivas, con base en la información del Servicio Meteorológico Nacional y los organismos internacionales especializados.

Ante las críticas por las suspensiones de actividades y las restricciones aplicadas durante el fin de semana, sostuvo que las decisiones se tomaron considerando los escenarios de mayor riesgo para proteger la vida de las personas.

Aún no se define una declaratoria de emergencia

Respecto a la posibilidad de solicitar una declaratoria de emergencia por las afectaciones registradas, el director de Protección Civil indicó que todavía se analizan, junto con el Gobierno de México, los mecanismos que podrían utilizarse para atender los daños.

Precisó que no se ha determinado una declaratoria y que primero será necesario continuar con la evaluación de las afectaciones, particularmente en las comunidades costeras.

La situación de las familias y comerciantes que han perdido parte de sus propiedades o que enfrentan el avance del mar requerirá, dijo, soluciones que vayan más allá de la atención inmediata de la emergencia.

Vigilan otro posible ciclón en el Pacífico

Aunque Simón ya se alejó de Colima, González Sánchez advirtió que la temporada de ciclones tropicales continúa y que existe una nueva zona de desarrollo con una probabilidad estimada del 40 por ciento de evolucionar.

Aclaró que todavía es prematuro establecer una posible trayectoria o determinar si este sistema podría representar algún riesgo para la entidad.

Asimismo, señaló que la humedad presente en la región mantiene condiciones para lluvias durante las tardes y noches, por lo que recomendó continuar atentos a los avisos meteorológicos.

Finalmente, agradeció a la población que atendió las recomendaciones durante el paso de Simón y destacó la importancia de mantener actualizado el plan familiar de Protección Civil y contar con una mochila de emergencia.

Derechos Reservados AF