MÉXICO.- Cuidar el corazón también comienza en la mesa. Pescados como sardina, salmón y atún, además de productos tan cotidianos como aguacate, avena, nueces, frutos rojos y verduras de hoja verde, pueden formar parte de una alimentación favorable para la salud cardiovascular.
En el marco del Día Mundial del Corazón, conmemorado el 29 de septiembre, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó la importancia de combinar una alimentación adecuada con actividad física regular para disminuir factores de riesgo relacionados con las enfermedades cardiovasculares.
La dependencia recordó que el corazón trabaja permanentemente para impulsar la sangre que lleva oxígeno y nutrientes al organismo, por lo que hábitos como la alimentación tienen un papel importante en su cuidado.
¿Qué poner en el plato?
Entre los productos del mar, Agricultura destacó el salmón y las sardinas por su contenido de omega 3. Este tipo de grasas se relaciona con beneficios como la reducción de triglicéridos y de procesos inflamatorios.
También mencionó el atún y la trucha, que aportan proteínas y grasas consideradas cardiosaludables.
Del campo, la variedad es todavía mayor. El aguacate y el aceite de oliva extra virgen aportan grasas monoinsaturadas y pueden contribuir a mantener niveles adecuados de colesterol.

Para quienes prefieren algo dulce, las fresas, arándanos y zarzamoras contienen antioxidantes y polifenoles. Mientras tanto, alimentos como la avena y los granos integrales proporcionan fibra soluble, asociada con la disminución del colesterol en la sangre.
Las nueces y almendras también aparecen entre las opciones recomendadas por su contenido de magnesio, vitamina E y grasas poliinsaturadas.
A la lista se suman verduras como espinaca, brócoli y acelga, que aportan fibra y nitratos naturales y pueden contribuir al mantenimiento de una presión arterial adecuada.
Alimentación no es suficiente por sí sola
La recomendación no se limita a incorporar determinados alimentos. La Secretaría subrayó que una dieta nutritiva debe acompañarse de actividad física regular, pues ambas medidas ayudan a controlar factores como la presión arterial, el colesterol y el peso corporal.
También recomendó acudir periódicamente con un profesional de la salud, ya que las cantidades y tipos de alimentos apropiados pueden variar de una persona a otra.
Así, más que buscar un alimento “milagroso” para el corazón, la recomendación apunta a mantener una alimentación variada y equilibrada, privilegiando productos naturales del campo y del mar y acompañándolos de hábitos saludables.
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