¿También tienes la sensación de que apenas empezó julio y ya está por terminar? No eres el único. Cada año, conforme pasan los meses, miles de personas comparten en redes sociales la misma pregunta: ¿por qué el tiempo parece ir más rápido?

Aunque el reloj sigue marcando las mismas 24 horas, especialistas en psicología y neurociencia explican que la percepción del tiempo cambia con la edad y con la rutina diaria.

Cuando somos niños, cada experiencia suele ser nueva: aprender, descubrir lugares o conocer personas hace que el cerebro procese más información, por lo que los recuerdos se sienten más largos. En la vida adulta ocurre lo contrario; la rutina hace que el cerebro registre menos «momentos memorables», provocando la sensación de que las semanas y los meses pasan en un abrir y cerrar de ojos.

A esto se suma que el ritmo acelerado de trabajo, el uso constante del teléfono celular y la cantidad de actividades diarias pueden hacer que perdamos la noción del paso del tiempo.

Los expertos recomiendan romper la rutina con actividades diferentes, visitar nuevos lugares, practicar un pasatiempo o simplemente desconectarse un momento de las pantallas. Estas experiencias ayudan al cerebro a crear recuerdos más definidos y pueden hacer que el tiempo se perciba de manera más pausada.

Mientras tanto, julio llega a su recta final y muchos ya sienten que el 2026 avanza a toda velocidad. La pregunta queda abierta para los lectores:

¿A ti también se te fue volando este mes o sentiste que fue eterno?

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