El pez sin el agua
Por: Rubén PÉREZ ANGUIANO*
Debe decirse con claridad: en Nicaragua domina una dictadura, la de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, una parejita monárquica, casi medieval, que impone su voluntad al margen de las instituciones republicanas y de la misma democracia.
En Nicaragua se anunció el fin de los procesos electorales competitivos y se impulsaron reformas constitucionales que ampliaron a capricho el mandato presidencial, restringiendo al mismo tiempo la participación de opositores. Los opositores, por cierto, son considerados con facilidad como “traidores a la patria”. Todo un manjar para el autoritarismo.
De forma antagónica a la doctrina republicana, el grupo del poder —es decir, la secta incondicional de la pareja monárquica— tiene dominados los espacios legislativos y el poder Judicial. Al mismo tiempo, fueron obstaculizadas y erradicadas las organizaciones no gubernamentales, incluyendo las dedicadas a la defensa de los derechos humanos. La presión sobre representantes de la iglesia y sobre los mismos medios de comunicación es abundante y reconocida.
Como es lógico, Nicaragua se retiró de diversos organismos internacionales. A los autoritarios les molestan esas voces que vienen del exterior y quisieran perdurar en una especie de isla, en un cruel aislamiento donde las decisiones sean las suyas propias. A eso le llaman “defensa de la soberanía” y “autodeterminación”, palabras que suenan muy dignas pero que en realidad esconden una voluntad autoritaria.
Hace pocos días, en una sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA), el representante de México, Alejandro Encinas, se abstuvo de respaldar una resolución aprobada por mayoría (29 votos a favor, menos el voto en contra de Brasil y la abstención de México). Se debatía la convocatoria a una sesión para solicitar la organización de elecciones y la liberación de presos políticos en Nicaragua.
Los argumentos de Encinas, para justificar la abstención de México, fueron los más simples: la situación de Nicaragua no puede considerarse una amenaza a la paz y la seguridad regional, reiteró la disposición a respaldar vías pacíficas basadas en la cooperación y, en especial, invocó los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
El problema es que el discurso choca con la realidad.
- La situación de Nicaragua quizás no sea una amenaza a la paz y la seguridad regional, pero sí lo es para sus habitantes.
- Mientras se aboga por la búsqueda de vías pacíficas, el régimen nicaragüense se sostiene con fuerzas armadas.
- Los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos no pueden funcionar frente a una dictadura que impide expresiones libres y elecciones al interior.
La presidenta Sheinbaum respaldó la posición de Encinas, argumentando que está dentro de los principios constitucionales, pero quizás se le olvida que esos mismos principios establecen el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos, es decir, los derechos que son violentados por una dictadura a la que no se quiere llamar como tal.
Así, los argumentos de no intervención y autodeterminación de los pueblos suenan a burla cuando se trata de una dictadura que no permite a su pueblo expresarse en contra.
¿Será posible que el pueblo autodetermine su destino con una bota militar en el pescuezo?
Es como si al lado de la casa de usted un marido borracho y abusivo golpeara de forma constante a su mujer y sus hijos, les impidiera el contacto con el exterior y les prohibiera cualquier expresión de protesta. Los vecinos podrían alertar a la policía, pero al llegar los agentes usted les diría, con una sonrisa, que no puede opinar porque respeta la no intervención en los asuntos caseros y la autodeterminación de los hogares. El único que estaría de acuerdo y agradecido con usted sería el marido abusador. Nadie más.
Triste papel de México frente al mundo.
*Rubén Pérez Anguiano, colimense de 58 años, fue secretario de Cultura, Desarrollo Social y General de Gobierno en cuatro administraciones estatales. Ganó certámenes nacionales de oratoria, artículo de fondo y ensayo. Fue Mención Honorífica del Premio Nacional de la Juventud en 1987. Tiene publicaciones antológicas de literatura policíaca y letras colimenses, así como un libro de aforismos. Sus artículos y apuntes son propios y están libres de inteligencia artificial, “superinteligencia” o como sea que se le llame.


















