Guadalajara.- El talento artesanal de Etzatlán se hace presente en el corazón de la ciudad con la instalación de un mural aéreo en el andador de Pedro Moreno, entre Ramón Corona y Maestranza, en el Centro Histórico de Guadalajara, como parte de las atracciones turísticas que buscan enriquecer la experiencia de visitantes y locales.
Esta obra es creada por el colectivo Tejiendo Juntos por Etzatlán, un grupo dedicado a la elaboración de murales aéreos a partir de carpetas tejidas de rafia.
Su trabajo, que nació en el municipio de Etzatlán, destaca por transformar técnicas tradicionales en expresiones artísticas de gran formato que embellecen espacios públicos.
De acuerdo con Evelia, integrante del colectivo, este proyecto no solo tiene un valor estético, sino también social:
“Gracias a que se hace esto, muchas señoras de la tercera edad, más que nada, encuentran un sustento para sus familias.”
En el mismo sentido, el Director de Orden y Gobernanza de la Coordinación General de la Superintendencia del Centro Histórico, Alfredo Pérez Padilla, destacó que estas acciones contribuyen a atraer más turismo y enriquecer la oferta cultural en el corazón de Guadalajara.
“En el caso del mural aéreo, lo que nos ayuda es a embellecer aún más estos espacios. En este objetivo se buscó traer la artesanía rural y poderla combinar con el tema de la ciudad, el tema urbano y este andador Pedro Moreno, dejarlo muy bello con la sombra”.
Asimismo, el director resaltó que estas acciones permiten que tanto tapatíos como visitantes conozcan el trabajo artesanal que se realiza en los municipios del interior del estado, visibilizando estas expresiones como auténticas obras de arte hechas a mano.
Los diseños del mural se inspiran en patrones geométricos como los hexágonos, conocidos como “el jardín de la abuela”, una idea tradicional que el colectivo adapta con creatividad y color según cada proyecto. La elaboración de estos murales implica un proceso complejo debido al material, pero refleja el compromiso y la pasión de quienes participan en su creación.
Con esta instalación, Guadalajara fortalece su oferta cultural y turística, al tiempo que impulsa el reconocimiento del trabajo artesanal y el desarrollo comunitario de la región.















