CDMX.- El panorama de la seguridad ciudadana a nivel internacional ha alcanzado niveles críticos, según se desprende del más reciente Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo en 2025. Este reporte oficial, que cuenta con el respaldo y la participación de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos (CMDH), revela una realidad alarmante: México, pese a las narrativas oficiales de pacificación, se consolida como el país con el mayor número de urbes dentro de este listado negro, al sumar 17 de las 50 ciudades analizadas.
La situación global es encabezada por segundo año consecutivo por Puerto Príncipe, Haití, que registró una tasa de 197.43 homicidios por cada 100 mil habitantes, una cifra que solo es superada históricamente por el registro de Ciudad Juárez en 2010.
Durante la presentación de estos datos, René Bolio Halloran, Presidente de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, junto a José Antonio Ortega, del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, y Horacio Rodríguez Jiménez, de Misión Rescate México, destacaron que el fenómeno de la violencia no solo es un problema de incidencia criminal, sino también de transparencia institucional.

El informe subraya indicios de una operación de Estado en México destinada a falsificar cifras de homicidios para aparentar una reducción que no corresponde con la realidad. Se señala que esta manipulación busca sostener la estrategia política de evitar la aplicación de la ley frente a los grupos criminales, afectando gravemente el derecho más fundamental: el derecho a la vida.
Dentro de este complejo escenario nacional, la situación del estado de Colima cobra una relevancia particular en el reporte. Las ciudades de Manzanillo y Colima, ambas consideradas con sus respectivas áreas metropolitanas, se mantienen en posiciones críticas dentro de las primeras quince urbes más peligrosas del planeta.

Manzanillo ocupa la posición número 11 a nivel mundial, con una cifra de 290 homicidios y una tasa de 88.16 por cada 100 mil habitantes. Por su parte, la capital, Colima, se ubica en el lugar 13 global, registrando 269 homicidios que se traducen en una tasa de 83.40.
Ambas ciudades presentan índices de violencia que superan con creces la tasa promedio de las 50 ciudades del ranking, que es de 58.19, y son casi 16 veces superiores al promedio mundial de 5.2 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Esta concentración de letalidad en el estado de Colima refleja, según la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, la falta de una estrategia efectiva que garantice la seguridad de sus ciudadanos.

El análisis de la CMDH y las organizaciones civiles participantes pone especial énfasis en el «esfuerzo de falsificación» de datos en México, citando como ejemplo el Estado de México, donde la Fiscalía estatal reportó un 41.26% menos de víctimas que las contabilizadas por el INEGI en 2024.
Los expertos advierten que esta discrepancia ha escalado de manera preocupante, sugiriendo que las tasas reales de las ciudades mexicanas podrían ser considerablemente más altas de lo que muestran los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
A esto se suma la problemática de los desaparecidos no localizados; según el reporte, si se sumaran las más de 23 mil desapariciones forzadas a los homicidios dolosos de 2024, la cifra total de personas asesinadas en el país ascendería a 57 mil 128, elevando drásticamente las tasas de todas las urbes mencionadas.
A nivel internacional, el reporte destaca la grave crisis en Ecuador, país que posee 6 de las 10 ciudades más violentas del mundo, incluyendo a Babahoyo en el segundo puesto global con una tasa de 166.02.

La Comisión Mexicana de Derechos Humanos denunció que gran parte de esta violencia sudamericana es «importada», producto de la expansión de facciones criminales mexicanas que se confrontan fuera de sus fronteras.
La impericia y la presunta complicidad de las autoridades mexicanas han permitido que esta influencia delictiva desestabilice otras regiones del continente, mientras que en el ámbito interno, la ausencia de mecanismos de verificación estadística autónomos permite que los gobernantes decidan cifras desde sus escritorios.
Finalmente, el informe detalla que, aunque ciudades como Cancún, Morelia y Zacatecas salieron del ranking este año, el ingreso de Hermosillo y la permanencia de urbes como Culiacán (6° lugar mundial con una tasa de 103.91) y Ciudad Obregón (9° lugar con 90.81) confirman que la crisis de seguridad en México es estructural.
De las 50 ciudades del listado, 44 se encuentran en el continente americano, totalizando más de 41 mil homicidios anuales.
Para la CMDH, estas cifras no son solo estadísticas, sino el reflejo de una violación sistemática a los derechos humanos derivada de la impunidad y el abandono de la aplicación de la ley en favor de una narrativa política que no ha logrado frenar el derramamiento de sangre en el territorio mexicano.
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